BOGOTÁ (AP) — El presidente colombiano Abelardo de la Espriella pidió el lunes activar la diplomacia para respaldar a un exmilitar que está a punto de enfrentar un juicio civil en Estados Unidos, al considerar que actuó como un "héroe" durante uno de los episodios de violencia más recordados de las últimas décadas.
Acciones de la autoridad
Se trata del exmilitar Luis Alfonso Plazas Vega, de 82 años, quien fue demandado ante una corte del Distrito Sur de Florida —estado en el que vive— por las tres hijas del magistrado Carlos Horacio Urán Rojas, por su presunta responsabilidad en su tortura y ejecución extrajudicial.
El caso inició en la corte estadounidense en 2022 con la demanda y se espera que el martes inicie el juicio contra Plazas Vega. Al tratarse de un juicio civil, no interviene el gobierno como acusador.
Urán Rojas es una de las decenas de víctimas del asalto armado al Palacio de Justicia, edificio que albergaba las altas cortes en Bogotá, en 1985 por integrantes de la guerrilla M-19. Los funcionarios y civiles que estaban en el lugar fueron rehenes, mientras los guerrilleros demandaron hacer un juicio público al entonces presidente Belisario Betancur (1982-1986).
El gobierno de la época no negoció con los guerrilleros y emprendió un operativo militar para retomar el control del palacio con tanquetas y armamento, desatando enfrentamientos y generando incendios. Plazas Vega, uno de los encargados de la retoma, era el comandante de la Escuela de Caballería de la Brigada XIII del ejército.
La retoma se extendió hasta el otro día y, aun después de cuatro décadas, la información de lo ocurrido es inconclusa, incluyendo el número de muertos.
Cruce de versiones
Helena, Xiomara y Mairée Urán Bidegaín señalan en la demanda que los militares le comunicaron a su familia que el magistrado murió durante el fuego cruzado dentro del Palacio de Justicia. Sin embargo, cuestionan esa versión asegurando que décadas después fueron halladas pertenencias de su padre en una bóveda dentro de la Brigada XIII.
También indican que surgieron grabaciones y testimonios de testigos que dicen haber visto al magistrado salir con vida del Palacio de Justicia con miembros del ejército.
Plazas Vega fue juzgado en Colombia por las desapariciones del Palacio de Justicia. Cumplió casi ocho años en prisión, hasta que la Corte Suprema de Justicia anuló su condena en 2015, tras concluir que no había suficiente certeza sobre la responsabilidad penal de Plazas.
"El coronel Plazas Vega es un héroe de la Patria", defendió el conservador De la Espriella en la red social X, en la que recordó que la corte colombiana lo absolvió luego de años de lo que consideró una "persecución" judicial.
El mandatario colombiano ordenó al canciller, Omar Bula, y a la embajadora en Washington, María Consuelo Araújo, evaluar el caso de Plazas Vega y apoyarlo, aunque es inusual que un presidente ordene apoyar judicialmente en otro país a un colombiano en un caso que no corresponde a una demanda contra el Estado.
"Si el coronel tiene que enfrentar situaciones jurídicas por cuenta de hechos ocurridos en el ejercicio de su deber, en defensa de la Patria, es deber del Estado acompañarlo", explicó De la Espriella.
Plazas Vega pidió a la corte estadounidense anular el caso, alegando que fue absuelto por una alta corte en su país y las demandantes no agotaron todos los recursos disponibles en Colombia; sin embargo, la solicitud fue denegada.