WASHINGTON (AP) — Una abogada del gobierno que le dijo a un juez que su trabajo "apesta" durante una audiencia judicial derivada de la operación migratoria federal en Minnesota fue retirada de su cargo en el Departamento de Justicia, de acuerdo con una persona al tanto del asunto.
Julie Le había estado trabajando como parte del equipo del Departamento de Justicia, pero la oficina del fiscal federal en Minnesota puso fin a su asignación luego de sus comentarios del martes ante el tribunal, indicó la persona. La fuente habló bajo condición de anonimato a fin de discutir un asunto de personal.
Le había estado trabajando para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus iniciales en inglés) antes de su asignación temporal.
Durante una audiencia para discutir varios casos de inmigración, Le le dijo al juez federal Jerry Blackwell que desearía que pudiera declararla en desacato de la corte "para que pueda dormir las 24 horas".
"¿Qué quiere que haga? El sistema es un asco. Este trabajo es un asco. Y dedico cada aliento que tengo para poder entregarle lo que necesita", señaló Le, según una transcripción.
Los comentarios de Le reflejan la intensa presión sobre el sistema judicial federal desde que el presidente Donald Trump regresó a la Casa Blanca hace un año con la promesa de llevar a cabo una campaña de deportaciones a gran escala. Los funcionarios de ICE han dicho que, desde que se intensificaron a principios de enero, las redadas en Minnesota se han convertido en la mayor operación migratoria de su historia.
Varios fiscales han dejado la oficina del fiscal de Estados Unidos en Minnesota ante la frustración con la intensificación de las redadas migratorias y la respuesta del Departamento de Justicia a la muerte de dos ciudadanos estadounidenses que fueron abatidos a disparos por agentes federales. A Le se le asignaron al menos 88 casos en menos de un mes, según los registros judiciales en línea.
Blackwell le dijo a Le que el número de casos no era excusa para ignorar las órdenes judiciales. Expresó su preocupación de que, rutinariamente, las personas arrestadas en los operativos migratorios pasen varios días en prisión después de que se ordenó su liberación.
"Y entiendo las preocupaciones sobre toda la energía que gasta el DOJ con todo esto, pero, con todo respeto, parte de esto es su propia culpa al no cumplir con las órdenes", le dijo el juez a Le.
Le dijo que trabajaba para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus iniciales en inglés) como abogada del ICE en el tribunal de inmigración antes de que "estúpidamente" se ofreciera como voluntaria para trabajar en la operación en Minnesota. Dijo al juez que no estaba capacitada adecuadamente para la asignación. Añadió que quiso renunciar al trabajo pero no pudo conseguir un reemplazo.
"Arreglar un sistema, un sistema fallido... no tengo un botón mágico para hacerlo. No tengo el poder ni la voz para hacerlo", subrayó.
La subsecretaria de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, destacó que Le era una abogada en período de prueba.
"Esta conducta es poco profesional e impropia de un abogado del ICE al abandonar su obligación de actuar con compromiso, dedicación y celo por los intereses del gobierno de Estados Unidos", señaló McLaughlin en un comunicado.
Ni Le ni la oficina del fiscal de Estados Unidos en Minnesota no respondieron de momento a correos electrónicos en busca de comentarios.
Kira Kelley, abogada que representó a dos peticionarios en la audiencia, dijo que la avalancha de solicitudes de inmigración es necesaria porque "hay tantas personas que están siendo detenidas sin un atisbo de bases legales".
"Y no hay indicios de que ningún nuevo sistema o correos electrónicos en negritas o cualquier instrucción al ICE vaya a solucionar esto", agregó.