Washington.- Renee Bracey lloraba desconsolada este viernes. En su camiseta un mensaje: “Yo tuve un aborto”. Delante suyo, la mayoría conservadora del Tribunal Supremo de Estados Unidos acababa de borrar de un plumazo la protección constitucional del derecho al aborto, vigente desde hace 50 años.
Tras emitirse el histórico fallo, miles de mujeres como Renee se concentraron frente a la blindada sede del tribunal, en Washington, donde hicieron escuchar su indignación con mensajes como “Abortemos el Tribunal” o “Fuera sus manos de nuestros cuerpos”.
“Esto es una gran injusticia. Es aterrador pensar en todas las mujeres que necesitan abortar en este momento y que hoy se levantaron creyendo que podrían acceder a servicios de salud para hacerlo, pero ya no pueden”, explicó a Efe Renee, fundadora de la organización We Testify, que ayuda a mujeres que necesitan abortar.
“Yo vivo en la realidad. Aunque hagan ilegal el aborto, los abortos no pararán. Y cuando las mujeres se vean desesperadas, harán barbaridades contra sí mismas”, dijo furiosa Vanessa, una neoyorquina de origen colombiano, que protestaba con un calzón blanco con pintura roja que emulaba una mancha de sangre.
“Es una decisión ilegítima”, “Levantémonos por los derechos reproductivos” y “Ni el Estado ni el tribunal, es decisión de las mujeres”, exclamaban las mujeres en la concentración, que oscilaba entre la ira y el carácter festivo, a medida que se cantaban canciones y llegaban grupos con tambores.
Un grupo de mujeres instaló en las verjas que defienden la sede del Supremo caricaturas para ridiculizar la mayoría conservadora del tribunal.