Le Bourget, Francia.- El Salón Aeronáutico de Le Bourget, al norte de París, el mayor del mundo en el sector, abrió sus puertas este lunes con ventaja para el fabricante europeo Airbus sobre su rival Boeing por el difícil momento que atraviesa el grupo estadounidense por la crisis de su avión estrella, el 737 MAX.
Lo puso en evidencia la actitud que adoptaron en su primera comparecencia pública los altos ejecutivos de Boeing, que por el lastre del 737 MAX se abstuvieron de adoptar una estrategia ofensiva y tuvieron que centrarse en pedir perdón por las víctimas de los dos accidentes de ese modelo.
En este contexto, el constructor estadounidense firmó con la empresa de alquiler GECAS una venta de diez unidades del 737, pero en su versión de carga.
Por su parte, Airbus comenzó la feria con mucho más ímpetu. Anunció el lanzamiento de una nueva versión para dar más autonomía a su modelo de mayor capacidad de la familia de pasillo único, bautizada A321XLR, que podrá realizar trayectos sin escala de hasta 8.700 kilómetros, un 15 % más del radio de acción que hasta ahora podía tener ese aparato.
El recinto cuenta con 2.453 expositores y ocupa un área de 324.000 metros cuadrados.