Abusan de activistas en Yemen

El Cairo, Egipto.- Las compañeras activistas de Samera al-Huri desaparecían una a la vez. Cuando ella le preguntaba a sus familias, todos daban la misma respuesta enigmática: “Está de viaje”. Algunas de las mujeres reaparecieron, pero parecían frágiles y se negaban a decir dónde habían estado durante meses. 

Una decena de agentes de los rebeldes hutíes que controlan el norte de Yemen la secuestró de su casa en Saná, la capital, en la madrugada. 

La llevaron al sótano de una escuela transformada, con celdas sucias llenas de mujeres detenidas. La golpearon hasta sangrar, le aplicaron descargas eléctricas y, como tortura psicológica, programaron su ejecución sólo para cancelarla a último minuto.

Las mujeres que se atreven a disentir en Yemen, o que incluso ingresan a la esfera pública, han sido blanco de ataque por parte de los hutíes, cada vez más represivos.

Las mujeres organizan protestas, encabezan movimientos o trabajan para organizaciones internacionales, todo lo cual es considerado una amenaza por los hutíes.

Se calcula de forma conservadora que actualmente hay entre 200 y 350 mujeres detenidas sólo en el área de Saná.