Activistas en Arabia Saudí siguen tras las rejas y sin voz por la impunidad real

Tres defensoras de los derechos de la mujer en el reino ultraconservador se encuentran en prisión por cargos relacionados con terrorismo.

Defensores aseguran que la situación de los derechos humanos se ha deteriorado desde el nombramiento de Mohamed bin Salman como príncipe heredero / Foto: Archivo



EL CAIRO, Egipto (EFE).- Organizaciones de derechos humanos denunciaron hoy que la situación de los activistas que luchan por los derechos de las mujeres en Arabia Saudí ha empeorado y alertaron de que la "impunidad" del príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, hará que la situación continúe deteriorándose.

Hoy se cumplen cien días desde que Loujain al Hatloul, Iman al Nafyan y Aziza al Yusef, tres activistas que durante las últimas décadas han defendido los derechos de la mujer en el reino ultraconservador, se encuentran tras los barrotes por cargos relacionados con "terrorismo".

Así lo denunció en un informe presentado en coincidencia con la fecha por Amnistía Internacional (AI), cuya directora de campañas para Oriente Medio, Samah Hadid, dijo a Efe que la campaña de "represión" llevada a cabo por el príncipe heredero desde que accedió a ese cargo en 2017 "realmente da miedo".

Hasta el momento y según cifras de AI, doce defensores de derechos humanos continúan arrestados en el marco de una campaña iniciada hace más de tres meses contra personas acusadas de mantener contactos con individuos y organizaciones "hostiles" al reino, según la Fiscalía General saudí.

Esta semana, además, la Fiscalía recomendó que Israa al Ghomgham, una activista chií detenida en 2015 por protestar en el este de Arabia Saudí sea sentenciada a la horca, lo que supondría la primera condena de este tipo contra una mujer activista de derechos humanos.

"La represión es mucho peor que antes ya que ahora Bin Salman está enviando un mensaje de que cualquiera, incluso las mujeres, puede ser castigado con prisión y condenado a muerte por hablar", dijo a Efe la investigadora sobre los derechos de las mujeres en Oriente Medio y Norte de África para Human Rights Watch (HRW), Rothna Begum.

El Gobierno saudí ha presentado una serie de reformas al resto del mundo para cambiar la sociedad del país árabe.

Una de las medidas más llamativas fue el levantamiento del veto de conducir a las mujeres el pasado junio.

Semanas después, Riad detuvo a las mismas activistas que lucharon para acabar con esa prohibición.

En opinión de Begum, el levantamiento del veto a la conducción "fue algo limitado" y se le atribuyó "un mérito que no tendría que haberse dado" por parte de todos los países aliados, ya que Arabia Saudí "era el único país que prohibía a las mujeres conducir".

Para el príncipe heredero ya "no hay más límites ni líneas rojas", dijo la activista, al subrayar que Bin Salman cuenta con el apoyo de la comunidad internacional y países "como EEUU, el Reino Unido y España".

Riad impulsa el proyecto "Visión 2030", un plan aprobado en 2016 por el Gobierno saudí para atraer inversores de todos los rincones del mundo con el fin de desarrollar la economía, en un intento de diversificar su dependencia del petróleo.

Por ese motivo, se han incrementado los contratos entre empresas extranjeras y las saudíes, además de la celebración de una miríada de foros internacionales en varias ciudades del reino.

"Los saudíes han impulsado una imagen como reformadores, como modernos, abiertos a los negocios, pero la realidad en el terreno es diferente", aseveró a Efe la investigadora saudí de HRW Hiba Zayadin.

Hadid indicó a Efe que la comunidad internacional ha "glorificado" algunas decisiones tomadas por Arabia Saudí en los últimos meses.

Ante este asunto, la responsable de AI lo tiene claro: los países aliados "han elegido tener como prioridad los acuerdos de seguridad y comerciales antes que los derechos humanos".

No fue el caso de Canadá, que criticó las detenciones de activistas en Arabia Saudí, en concreto la de la defensora saudí Samar Badawi, arrestada a finales de julio, lo que provocó una crisis diplomática con Riad que aún continúa.