Canadá rompe con EU en autos eléctricos y firma con China, un desafío a Trump

El acuerdo sobre vehículos promete beneficios económicos mutuos

"Creo que el progreso que hemos tenido en nuestra vinculación nos prepara bien para el nuevo orden mundial", dijo Mark Carney, el Primer Ministro de Canadá, sentado frente al Presidente chino, Xi Jinping, con quien se reunió este viernes.

El acercamiento con China ha caminado más allá de lo comercial. Plantea un alejamiento con Estados Unidos, el más grande socio comercial de Canadá y de México, mientras se negocia el destino del T-MEC.

El Presidente Xi contó que su reunión con Carney en octubre del año pasado, en Gyeongju, República de Corea, abrió una nueva etapa de desarrollo positivo en las relaciones entre China y Canadá. Y que ambas partes mantuvieron conversaciones a fondo sobre el restablecimiento y la reanudación de la cooperación en diversos ámbitos, y lograron resultados positivos. "El desarrollo sano y estable de las relaciones entre China y Canadá redunda en beneficio de ambos países y también favorece la paz, la estabilidad, el desarrollo y la prosperidad mundiales", añadió.

Carney desafía a Trump

Carney dijo que había llegado a un acuerdo para permitir el ingreso de casi 50 mil vehículos eléctricos fabricados en China, con impuestos bajos, a cambio de grandes reducciones en las tarifas que imponía Beijing a las semillas de canola y la prometida eliminación de sus aranceles sobre una serie de otros productos. El anuncio significa que Canadá rompe y desafía a Estados Unidos con un trato preferente para los vehículos eléctricos chinos, al eliminar un arancel que ambos países promulgaron en 2024. Justo rompe ahora, a una semana de que inicien las negociaciones para el T-MEC que une hasta ahora a Estados Unidos, México y Canadá.

El Presidente chino ve con Canadá algo más que cerrar el capítulo donde China y Canadá actúan como enemigos. Este viernes planteó relaciones estables, fomentar intercambios y cooperación en áreas tan concretas como la educación, cultura, turismo o los deportes.

El Presidente Donald Trump atacó el T-MEC en Detroit, corazón industrial de Estados Unidos, desde las instalaciones de Ford. "No hay ninguna ventaja real" para nosotros, dijo. Justo cuando viene un Mundial de futbol que une a las tres naciones; justo cuando se negocia el gran acuerdo comercial trinacional.

Luego, Trump volteó hacia Europa y amenazó con ocupar militarmente Groenlandia. Y después de que él personalmente habló con la Presidenta Claudia Sheinbaum, su gobierno volteó a México. Ayer se conoció que el Secretario de Estado, Marco Rubio, exigió "resultados significativos" en el combate a los cárteles del narcotráfico al Secretario de Relaciones Exteriores de México, Juan Ramón de la Fuente, durante la llamada.

"Estados Unidos dejó claro que el progreso gradual para afrontar los desafíos de seguridad fronteriza es inaceptable. Los próximos compromisos bilaterales con México requerirán resultados concretos y verificables para desmantelar las redes narcoterroristas y lograr una reducción real del tráfico de fentanilo para proteger a las comunidades en ambos lados de la frontera", aseveró, en un mensaje de X, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado.

Apenas el pasado lunes habían hablado Sheinbaum y Trump. Y era una llamada producto de una serie de amenazas lanzadas por el mandatario estadounidense contra México, después de haber secuestrado a Nicolás Maduro en Venezuela.

El acuerdo de Beijing

Ayer, Xi Jinping y Mark Carney llegaron a algo más que una tregua en la larga guerra comercial entre Ottawa y Beijing. Canadá busca mercados de exportación más grandes en el exterior y nuevas inversiones extranjeras para compensar el daño económico causado por los aranceles proteccionistas de Trump, pero también necesita conjurar su dependencia a Estados Unidos.

Carney anunció el acuerdo el viernes tras varias horas de reuniones con el Presidente Xi. Ottawa impuso aranceles del 100 por ciento a los vehículos eléctricos fabricados en China en 2024, y Pekín respondió posteriormente con gravámenes de represalia sobre productos del mar y agrícolas.

Xi, dice la agencia oficial china Xinhua, instó a China y Canadá a impulsar la construcción de una nueva asociación estratégica con un sentido de responsabilidad hacia la historia, los pueblos y el mundo. No es sólo el comercio. "Ambas partes deben promover las relaciones entre China y Canadá por un camino de desarrollo sano, estable y sostenible para beneficiar mejor a los pueblos de ambos países", afirmó el Jefe de Estado.

Xi presentó cuatro propuestas

En primer lugar, ambos países deben ser socios de respeto mutuo. Durante los últimos 55 años, desde el establecimiento de relaciones diplomáticas, los lazos bilaterales han experimentado altibajos, aportando valiosas experiencias históricas y perspectivas prácticas. Xi manifestó que, a pesar de las diferentes condiciones nacionales, ambos países deben respetar la soberanía e integridad territorial del otro, respetar los sistemas políticos y las vías de desarrollo que han elegido, y adherirse a la forma correcta de convivencia.

En segundo lugar, agrega Xinhua, China y Canadá deben ser socios en el desarrollo común. La esencia de las relaciones económicas y comerciales entre ambos países es el beneficio mutuo y la cooperación mutuamente beneficiosa, a través de la cual ambas partes salen favorecidas. El desarrollo de alta calidad y la apertura de alto nivel de China seguirán brindando nuevas oportunidades y ampliando nuevos espacios para la cooperación entre ambos lados. Xi llamó a ambas partes a intensificar los esfuerzos para promover la cooperación y reducir la lista negativa, fortaleciendo así los vínculos de intereses compartidos mediante una cooperación más profunda y amplia.

En tercer lugar, ambos países deben ser socios de confianza mutua. Tras señalar que la conectividad entre pueblos es la forma más fundamental, sólida y duradera de interconexión, Xi exhortó a ambas partes a fomentar los intercambios y la cooperación en educación, cultura, turismo, deportes y ámbitos subnacionales, facilitar los intercambios entre personas y consolidar la base de la voluntad popular.

En cuarto lugar, China y Canadá deben ser socios en la colaboración. Un mundo dividido no puede abordar los desafíos comunes que enfrenta la humanidad. La solución reside en defender y practicar el verdadero multilateralismo y promover la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad.

China está dispuesta a fortalecer la comunicación y la coordinación con Canadá en el marco de las Naciones Unidas, el G20 y el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), en aras de abordar conjuntamente los desafíos globales, dijo Xi.