Afriski Mountain Resort atrae miles de esquiadores a Lesoto

El turismo aportó el 7% del PIB de Lesoto en 2025, impulsado por visitantes que llegan mayormente desde Sudáfrica.

BUTHA-BUTHE, Lesoto (AP) — Uno podría no imaginar que miles de personas viajen a Lesoto cada invierno, pero para muchos entusiastas del esquí en todo el sur de África, este pequeño reino montañoso sin salida al mar se ha convertido en su destino predilecto en los últimos años.

El terreno montañoso de Lesoto y su gran altitud sobre el nivel del mar se combinan y lo convierten en el país más frío del continente, donde en las tierras altas las temperaturas suelen descender hasta los 8 grados Celsius bajo cero (unos 18 grados Fahrenheit) entre junio y agosto.

El complejo turístico Afriski Mountain Resort, situado a unos 3.200 metros (10.499 pies) sobre el nivel del mar en las montañas Maluti, en el norte del país, es la única estación de esquí plenamente operativa de Lesoto y la única de toda el África subsahariana.

El majestuoso paisaje nevado es ideal para esquiar, y tanto los esquiadores experimentados como los principiantes disfrutan de las pistas que se extienden a lo largo de 17 hectáreas (42 acres) alrededor del complejo, una superficie similar a la de unos 24 campos de fútbol reglamentarios. El complejo turístico abrió sus puertas hace 25 años, y se encuentra a poca distancia en autobús o en auto de Butha-Buthe, la ciudad importante más cercana, situada a unos 80 kilómetros (50 millas) de distancia.

El año pasado, el turismo aportó aproximadamente el 7% del PIB anual de Lesoto, que asciende a unos 2.600 millones de dólares. Por su parte, Afriski genera una importante suma de dinero en un país que el Banco Mundial clasifica como uno de los más pobres del mundo, y sus máquinas productoras de nieve artificial garantizan que permanezca abierto durante todo el invierno del hemisferio sur.

Miles de personas visitan un país del que, según Trump, nadie ha oído hablar

El presidente estadounidense Donald Trump podría haber estado bromeando en 2025 cuando dijo que Lesoto era un país del que "nadie ha oído hablar nunca", pero, apenas un año antes, el reino —rodeado totalmente por Sudáfrica y con una población de 2,3 millones de habitantes— celebró el bicentenario de la fundación de la nación de los basoto y el 58mo aniversario de su independencia del dominio británico.

Situado en su totalidad a una altitud igual o superior a los 1.000 metros (3.280 pies) sobre el nivel del mar, Lesoto recibe abundantes nevadas, y el esquí ha pasado de ser un deporte poco común —antes relacionado principalmente con América del Norte y los Alpes europeos— a uno que se populariza cada vez más.

La mayoría de las personas llegan a Lesoto en auto desde la vecina Sudáfrica, aunque los visitantes internacionales también pueden volar al aeropuerto de Maseru, la capital del país.

Theo Ferreira, director general de Afriski, expone que casi el 70% de los visitantes provienen de Sudáfrica, y el resto son mayoritariamente de Lesoto o de otras partes del sur de África. El complejo cuenta actualmente con 227 empleados, tanto fijos como de temporada —casi todos ciudadanos de Lesoto, salvo unos 30 sudafricanos que trabajan principalmente como instructores de esquí—, agregó Ferreira.

Si bien el complejo dispone de alojamiento para 420 huéspedes, las localidades cercanas de Butha-Buthe y Mohlokong ofrecen habitaciones adicionales durante la temporada alta. El día de mayor afluencia en lo que va del año registró más de 1.400 visitantes, mientras que, en 2025, el récord histórico se situó por encima de los 1.600 en una jornada, entre quienes llegaron sólo a pasar el día y quienes pernoctaron, refirió Ferreira.

Dado que la inestabilidad meteorológica puede causar escasez de nieve natural, el complejo recurre a la nieve artificial para garantizar la práctica del esquí durante todo el invierno.

Un Lesoto nevado podría no ser como usted imagina a África

El complejo ha contribuido a que el turismo de esquí surja como otra atracción en el sur de África, famoso por su fauna salvaje y sus costas escénicas bañadas por los océanos Índico y Atlántico.

Para muchos visitantes, Afriski es el lugar donde recibieron sus primeras clases de esquí, enfrentaron caídas y se sacudieron la nieve antes de intentarlo una y otra vez hasta lograr ese primer descenso completo sin caerse.

Janco Smits, un estudiante de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, lo describe como "una pista increíble para aprender".

"Al principio fue un poco desalentador porque te caes, y te caes fuerte", manifestó. "Pero la gente de aquí me dio una clase, y después de una hora, sinceramente ya me sentía seguro".

"Cuando uno piensa en el continente africano, no piensa en nieve. Piensa en ... el sol y el (desierto del) Sahara", observó Thato Ramaphoko, quien visitaba el complejo turístico por primera vez y provenía de Pretoria, la capital de Sudáfrica. "Pero el hecho de que uno pueda ir a todo eso y al mismo tiempo venir aquí y ver que nieva, es algo increíble, así que simplemente tenía que verlo con mis propios ojos".

Los visitantes de Afriski también disfrutan del sabor de Lesoto a través de los tradicionales rollos de salchicha y la lager Maluti, la cerveza local del país, elaborada con orgullo.

Y si quiere un recuerdo para llevar a casa, sugerimos la colorida manta basoto, que se caracteriza por sus tonos y diseños vibrantes que también aparecen en prendas locales y son integrados de forma creativa en diversas chaquetas y equipos de esquí.