Kinshasa, RDC (EFE).- Al menos nueve civiles murieron la pasada noche en la República Democrática del Congo (RDC) en un ataque de hombres armados a un campo de desplazados en la provincia nororiental de Kivu del Norte, confirmaron hoy a Efe activistas de la sociedad civil.
"Confirmamos el ataque de hombres armados que hicieron una incursión en el campo de desplazados de Kashuga. Mataron a nueve personas, incluyendo cinco mujeres, tres hombres y un menor" y también hubo heridos, declaró a Efe por teléfono Lwambo Mupfuni, presidente del Consejo de la Juventud del territorio de Masisi, donde se produjeron los hechos.
"De momento, no sabemos qué grupo armado fue responsable del ataque. Estamos en contacto con los servicios de seguridad, que trabajan en ello, pero ya han dicho que son hombres armados no identificados", añadió Mupfuni, si bien fuentes locales atribuyeron el ataque a diferentes milicias activas en la zona.
El campo de Kashuga está activo desde 2008 y aloja a más de 1.700 desplazados venidos de diferentes puntos de los territorios de Masisi y Rutshuru, según informó Radio Okapi, emisora promovida por la misión de la misión de la ONU en el país (MONUSCO).
No es el primer ataque que se produce en el noreste del país contra asentamientos de desplazados, pues el pasado 9 de mayo al menos 15 personas murieron en un ataque atribuido al grupo rebelde Cooperativa para el Desarrollo del Congo (CODECO) y perpetrado contra el campo de desplazados de Lodda, en la vecina provincia de Ituri.
Frente a los ataques rebeldes en Kivu del Norte e Ituri, sobre todo de las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF) -de origen ugandés y el grupo rebelde más letal en la región-, el Gobierno congoleño impuso en mayo de 2021 un estado de sitio que no ha conseguido mejorar la situación sobre el terreno.
Desde 1998, el este de la RDC está sumido en un conflicto alimentado por las milicias rebeldes y los ataques de soldados del Ejército, pese a la presencia de la MONUSCO, con más de 14,000 efectivos desplegados.
La ausencia de alternativas y métodos de subsistencia estables han empujado a miles de congoleños a tomar las armas y, según el Barómetro de la Seguridad de Kivu (KST, en sus siglas en inglés), esta región es campo de batalla de al menos 122 grupos rebeldes.