Skopie.- Tirana vivió este miércoles una jornada de violentas manifestaciones estudiantiles contra el Gobierno de Albania, encabezado por el socialista Edi Rama, con varios ministerios y edificios públicos en llamas, comercios saqueados y destrozos en el centro de la ciudad.
Unas cien personas irrumpieron en una comisaría de la capital y destrozaron sus instalaciones, mientras otros grupos lanzaban cócteles molotov contra edificios gubernamentales, según imágenes difundidas en directo por las cadenas locales A2, Top Channel y Klan. Varios agentes resultaron heridos en los enfrentamientos.
Los manifestantes, muchos de ellos encapuchados, también prendieron fuego a vehículos, destruyeron semáforos y mobiliario urbano y levantaron barricadas con neumáticos, contenedores y otros objetos que bloquearon varias de las principales avenidas de la ciudad.
Los disturbios se prolongaron hasta la noche, con incendios en bares, tiendas y un edificio en construcción, además de un ataque contra un centro comercial.
Durante las primeras horas de la jornada, grupos de manifestantes habían asaltado las sedes de los ministerios de Educación y de Economía y Finanzas, donde provocaron incendios y numerosos destrozos.
Más de 2,000 agentes fueron desplegados en el centro de Tirana en el segundo día consecutivo de enfrentamientos, los más violentos desde el inicio de las protestas.
Las movilizaciones comenzaron con marchas de estudiantes universitarios y alumnos de secundaria, que denuncian el elevado coste de los estudios, el deterioro de las instalaciones educativas, la falta de ayudas económicas y las escasas oportunidades laborales tras la graduación.
Sin embargo, las reivindicaciones han evolucionado hasta convertirse en un movimiento más amplio contra la corrupción y el Gobierno de Rama.
Algunos participantes reclamaron la formación de un Gobierno técnico con un mandato máximo de doce meses y la convocatoria de elecciones anticipadas, mientras varios estudiantes se desmarcaron de los actos violentos.
Las universidades de Elbasan y Shkodër suspendieron las clases en solidaridad con las movilizaciones, mientras que en la ciudad portuaria de Durrës se anunció un boicot académico y una nueva marcha para este jueves.
La Policía advirtió que quienes ataquen a agentes, incendien edificios o destruyan bienes se enfrentarán hasta 7 años de prisión.