BERLÍN (EFE).- El Gobierno alemán negó hoy una "pérdida de autoridad" de la canciller Angela Merkel en la gestión de la pandemia, pese a algunos disensos desde los poderes generales y mientras Baviera reclama medidas "unificadas" para evitar un parón de la vida pública.
"El federalismo ha mostrado su validez en tanto que sistema que permite reaccionar sobre el terreno ahí donde se precisa", afirmó Merkel, en una comparecencia ante los medios, a una pregunta sobre la falta en cohesión entre los "Länder" -estados federados- a la hora de actuar frente a la pandemia.
"Hay que hacer más, esto está claro. Pero el sistema federal es bueno", añadió la líder alemana respecto a los múltiples consensos alcanzados entre su gobierno y los "Länder" en toda la pandemia.
Las declaraciones de Merkel siguen a un videomensaje a sus conciudadanos, el sábado, pidiéndoles que se queden en casa, lo que generó comentarios acerca de una presunta incapacidad para imponerse ante los "Länder".
"Es normal que la canciller se dirija directamente al ciudadano; el comportamiento individual es de gran relevancia contra la pandemia", afirmó al respecto el portavoz del Gobierno, Steffen Seibert.
Este tipo de mensajes "no suplen a la acción política", añadió la fuente gubernamental. "En democracia y en un sistema federal lo correcto es seguir este tipo de actuación", prosiguió Seibert.
Merkel dedicó su mensaje semanal, el pasado sábado, a pedir encarecidamente a sus conciudadanos quedarse en casa, no hacer viajes que no sean "estrictamente necesarios" y restringir los contactos sociales.
La canciller advertía de que del comportamiento en estos días dependerá la evolución de la pandemia en invierno y cómo podrán desarrollarse las navidades.
Esta llamada siguió a la reunión mantenida a media semana con los líderes regionales, en las que se consensuó una línea de actuación común para el cierre a las 23.00 horas de bares y restaurantes a partir de una incidencia semanal de 50 contagios por 100.000 habitantes, así como la prohibición del consumo de alcohol a partir de esa hora.
Cada "Land" adopta, sin embargo, sus propias decisiones y las aplica según su criterio. A ello se han sumado sentencias de la Justicia que han dejado en suspenso algunas decisiones.
DESACUERDO CON LAS REGIONES EN LA CUESTIÓN DEL ALOJAMIENTO
La propia Merkel admitió que no logró acuerdos en cuestiones como la prohibición de hospedarse en el país a los ciudadanos de regiones de riesgo, algo que muchos "Länder" no respaldan o no aplican.
El líder del gobierno de Baviera, Markus Söder, defensor de la línea más restrictiva para frenar la pandemia, subrayó este lunes la urgencia de consensuar normas claras en toda Alemania para evitar un nuevo parón de la vida pública por el coronavirus.
Urgió, entre otras medidas, a introducir la obligatoriedad del uso generalizado de la mascarilla como el medio preventivo más eficaz.
Mientras otros países están teniendo que regresar a los confinamientos, Alemania no se ha visto en esta necesidad, dijo Söder. Pero "para que siga así, tenemos que tomar ahora seriamente medidas conjuntas", "claras y unificadas", añadió.
El jefe del Gobierno bávaro aseguró ser un "federalista convencido", pero avisó de que "el federalismo está llegando cada vez más a sus límites".
RELAJACIÓN ENGAÑOSA DEL FIN DE SEMANA
Alemania registró en las últimas 24 horas 4,325 nuevos contagios con coronavirus -lejos del nuevo máximo diario de 7,830 casos contabilizados el sábado-, lo que se atribuye al hecho de que no todos los estados federados comunican sus datos el fin de semana.
Según datos del Instituto Robert Koch (RKI) de virología actualizados la pasada medianoche, el total de positivos en toda la pandemia se sitúa en 366.299 en Alemania, con 9,789 víctimas mortales, doce más en un día.
Alrededor de 294,800 personas han superado la enfermedad, lo que sitúa los casos activos en alrededor de 62,700.
Los 7,830 nuevos contagios registrados el sábado marcaron un nuevo máximo por tercer día consecutivo, después de los 7.334 del viernes y los 6,638 del jueves.