Alemania y Turquía vuelven a apostar por el acercamiento

Tras meses de tensiones, Turquía y Alemania volvieron hoy a apostar por un reacercamiento, cuya relación es clave en el continente europeo, que ilustraron con un encuentro entre los ministros de Exteriores alemán, Sigmar Gabriel, y turco, Mevlüt Cavusoglu en Goslar, en el centro de Alemania.

Como signo de buenas intenciones, Gabriel recibió a Cavusoglu en su propia casa en esa localidad y desde allí los dos jefes de la diplomacia abogaron por mejorar sus relaciones tanto políticas como económicas.

Por un lado, se recomendará que vuelva a convocarse la comisión empresarial turco-alemana, que lleva mucho tiempo sin reunirse; y por otro, se reanudará el diálogo estratégico a nivel de Ministerios de Exteriores, señaló Gabriel tras el encuentro.

El ministro turco, por su parte, calificó a Gabriel de amigo. “Sí, ha habido problemas, también tensiones e incluso escaló la tensión”, reconoció, pero los problemas pudieron resolverse mediante el diálogo.

Ambos, dijo Cavusoglu, son ministros de Exteriores de dos países “orgullosos” que no reaccionan ante la presión, señaló.

La relación entre Turquía y Alemania comenzó a empañarse después de que Alemania declaró como “genocidio” la persecución sufrida por el pueblo armenio bajo el Imperio otomano. El endurecimiento de la política de Erdogan a raíz del fallido golpe de Estado de 2016 y su avance hacia una república presidencialista para cimentar su poder causó también tensiones con varios países europeos, que tuvieron su punto álgido con el encarcelamiento de ciudadanos europeos por motivos políticos.

Sin embargo, Alemania necesita tener una relación cordial con Turquía, pues alberga en su suelo a tres millones de turcos, siendo el grupo más numeroso de migrantes del país. Además Turquía es clave para contener la ola de refugiados de Oriente Medio.

Turquía exige a Alemania que actúe con más dureza contra el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), ilegalizado en Turquía, y el movimiento de clérigo islámico Fethullah Güllen, a quien Ankara acusa de estar detrás del fallido golpe de Estado de 2016.

Alemania, por su parte, exige a Turquía que ponga en libertad a los alemanes detenidos por motivos políticos, en el marco de la purga que puso en marcha el presidente Recep Tayyip Erdogan tras ese golpe fallido.

La puesta en libertad de algunos de los alemanes encarcelados fue tomado por el Gobierno de Berlín como una señal de distensión y permitió avances como la reunión de hoy, a la que precedió otra de ambos en noviembre en Antalya, en Turquía.

Entre quienes permanecen entre rejas se encuentra el corresponsal de la publicación “Die Welt” Deniz Yücel, un tema del que hablaron Gabril y Cavusoglu, según dijo Gabriel. El ministro alemán sin embargo negó haber condicionado la reanudación de las exportaciones de armas alemanas a Turquía a la solución de su caso. “No he vinculado las dos cosas, de ninguna manera”, aseguró.

Antes, Gabriel había dicho en una entrevista con el semanario “Spiegel” que el Gobierno alemán no autorizaría una cantidad de exportaciones de armas a Turquía “mientras no se resolviera el caso de Yücel”, pese a que los dos países son socios en la OTAN en la lucha contra la organización terrorista Estado Islámico (EI).

Gabriel dijo sin embargo que pedirá al Gobierno alemán en los próximos días que delibere sobre un posible suministro de equipo antiminas a los soldados turcos que luchan contra el EI.

En cuanto a las reivindicaciones turcas de actuar contra el PKK, Gabriel dijo que la policía alemana actuó en Düsseldorf contra los manifestantes que llevaban símbolos del proscrito grupo.

Sin embargo, respecto al supuesto golpista Adil Öksüz, buscado por Turquía y que se cree se oculta en Alemania, Gabriel dijo que deben presentarse pruebas suficientes para que las autoridades alemanas se activen en la búsqueda. Öksüz es considerado el principal responsable de la infiltración del movimiento Gülen en las Fuerzas Aéreas turcas.

La reunión estuvo acompañada por dos manifestaciones, una contra el ministro turco para exigir libertad para los presos políticos en el país y otra a favor.