Alertan por otra crisis, la de los refugiados

 Las imágenes de centenares de vehículos atascados en las arterias viales de Kiev, mientras intentan salir de la capital ucraniana, podrían ser sólo el preludio de otra crisis: la de refugiados a causa de la ofensiva emprendida por el presidente ruso, Vladimir Putin.

La incursión armada rusa dirigida a apoderarse de la península de Crimea provocó 1.5 millones de desplazados internos, de acuerdo con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Entonces, vecinos como Polonia recibieron a 300 mil personas: el número de ucranianos radicando ahí aumentó a 2 millones.

"Debemos estar preparados para enfrentar una ola de hasta un millón de personas", adelantó el viceministro del Interior polaco, Maciej Wasik.

Además de Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia se han preparado para enfrentar la masiva llegada de ucranianos. Shelly Culbertson y Charles Ries, del centro de investigación RAND Corporation, sostienen que la escalada iniciada por Putin tiene el potencial de provocar una tragedia humanitaria mayor a la de hace ocho años.

En aquella ocasión, la ofensiva rusa estuvo geográficamente focalizada a Crimea y Donbás. Para esta edición, una incursión armada en el centro y el oeste de Ucrania podría dar lugar a grandes flujos de personas hacia los países vecinos, la mayoría de los cuales son integrantes de la Unión Europea (UE).

Entre 3 millones y 5 millones de personas podrían verse obligadas a abandonar su hogar como consecuencia de la eventual expansión de los campos de batalla, estima el Ministerio de Defensa ucraniano; las autoridades de Estados Unidos contemplan cifras que van del millón a los 5 millones. Sería la mayor movilización de refugiados registrada en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

"La crisis migratoria de 2015 tuvo efectos significativos en la política europea e ilustró los posibles riesgos políticos. Florecieron los partidos de extrema derecha en Alemania, Austria y Francia, entre otros (...) En el caso de movilizaciones mucho más grandes de ucranianos, los impactos políticos podrían ser similares y reforzar los movimientos nacionalistas y de derecha", dicen los expertos en un análisis divulgado por RAND.

Save the Children estima que al menos 100 mil personas abandonaron sus hogares en el este de Ucrania desde la noche del lunes.

En tanto, UNICEF advierte que las hostilidades representan una amenaza para 7.5 millones de niños, y afirma que el empleo de artillería pesada en la línea que divide a ambos bandos dañó el suministro de agua y la infraestructura escolar.

Los especialistas sostienen que una forma de mitigar los impactos del éxodo es considerando a los ucranianos que emigran como un activo económico. Esto podría lograrse adoptando un enfoque en el que se reconozcan sus habilidades.

La UE podría desarrollar un sistema de residencia o visas de trabajo de mediano plazo para evitar el error de 2015, cuando hubo una fragmentación en la Unión ante la llegada de 1.3 millones de migrantes.