NAHARIYA, Israel (AP) — El gobierno de Israel objetó el anuncio de la Casa Blanca sobre los líderes que desempeñarán un papel en la supervisión de los próximos pasos en Gaza, mientras el alto el fuego avanza hacia su desafiante segunda fase.
En la inusual crítica de Israelael a su cercano aliado en Washington se señala que el comité ejecutivo de Gaza "no fue coordinado con Israel y es contrario a su política", sin dar detalles. En el comunicado, emitido el sábado, también se indica que el primer ministro, Benjamin Netanyahu, ordenó al ministerio de relaciones exteriores que contacte al secretario de Estado estadounidense Marco Rubio.
En el comité, anunciado el viernes por la Casa Blanca, no se incluye a ningún funcionario israelí, pero cuenta con un empresario de esa nacionalidad, el multimillonario Yakir Gabay. Otros de los miembros anunciados hasta el momento incluyen a dos de los confidentes más cercanos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, un ex primer ministro británico, un general estadounidense y un grupo de altos funcionarios de gobiernos de Oriente Medio.
La Casa Blanca señaló que el comité ejecutivo llevará a cabo la visión de una "Junta de paz" liderada por Trump, cuyos miembros aún no han sido nombrados. La Casa Blanca también anunció los miembros de un nuevo comité palestino para gestionar los asuntos cotidianos de Gaza, bajo la supervisión del comité ejecutivo. El comité palestino se reunió por primera vez el jueves en El Cairo.
Entre los miembros del comité están el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, el enviado de Trump Steve Witkoff, el yerno de Trump Jared Kushner, el ex primer ministro británico Tony Blair, el CEO de Apollo Global Management Marc Rowan, el presidente del Banco Mundial Ajay Banga y el asesor adjunto de seguridad nacional de Trump, Robert Gabriel.
Los miembros del comité también incluyen a un diplomático de Qatar, a un jefe de inteligencia de Egipto y al ministro de relaciones exteriores de Turquía —países que han sido mediadores en acuerdos de alto el fuego— así como a un ministro del gabinete de Emiratos Árabes Unidos.
Turquía tiene una relación tensa con Israel, pero mantiene buenas relaciones con Hamás y podría desempeñar un papel importante en persuadir al grupo para que ceda el poder y se desarme. Hamás ha dicho que disolverá su gobierno en Gaza una vez que el nuevo comité palestino asuma el cargo, pero no ha mostrado señales de que desmantelará su ala militar o sus fuerzas de seguridad.
La oficina de Netanyahu no respondió el sábado a preguntas sobre sus objeciones respecto al comité ejecutivo.
Minutos después del comunicado de la oficina de Netanyahu, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, el ultraderechista Itamar Ben-Gvir, respaldó en un comunicado al primer ministro y lo instó a ordenar al ejército que se prepare para volver a la guerra. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, otro aliado ultraderechista de Netanyahu, dijo en redes sociales que "los países que mantuvieron a Hamás con vida no pueden ser los que lo reemplacen".
La Yihad Islámica Palestina, el segundo grupo rebelde más grande de Gaza después de Hamás, también expresó en un comunicado su insatisfacción con la composición del comité ejecutivo y afirmó que reflejaba "especificaciones" israelíes.
A principios de la semana, el gobierno de Trump dijo que el plan de alto el fuego redactado por Estados Unidos para Gaza entraba en su desafiante segunda fase, que incluye el nuevo comité palestino en Gaza, el despliegue de una fuerza de seguridad internacional, el desarme de Hamás y la reconstrucción del territorio devastado por la guerra.
El alto el fuego en la guerra más mortífera jamás librada entre Israel y Hamás entró en vigor el 10 de octubre. La primera fase se centró en el retorno de todos los rehenes restantes a cambio de la liberación de cientos de detenidos palestinos, junto con un aumento en la ayuda humanitaria y una retirada parcial de las fuerzas israelíes en Gaza.
La guerra comenzó con el ataque liderado por Hamás en el sur de Israel el 7 de octubre de 2023, en el que murieron unas 1.200 personas, en su mayoría civiles, y más de 250 fueron tomadas como rehenes. La ofensiva de represalia de Israel ha matado a más de 71.400 palestinos, incluidos más de 460 desde que comenzó este alto el fuego, según el Ministerio de Salud de Gaza.
El ministerio, que forma parte del gobierno dirigido por Hamás, mantiene registros detallados de bajas que son considerados generalmente confiables por agencias de la ONU y expertos independientes.