South Lake Tahoe, Cal.- Decenas de miles de residentes en South Lake Tahoe miraban al fin de semana con la esperanza de poder regresar a sus casas mientras los bomberos siguen avanzando en la contención de un peligroso incendio que ha convertido su próspero balneario en un pueblo fantasma.
Los vientos más suaves y la mayor humedad previstos para el fin de semana feriado del Día del Trabajo redujeron la propagación de las llamas y los equipos de extinción aprovecharon para tomar ventaja duplicando la zona de quema intencionada y acortando las líneas que rodean el incendio Caldor.
Topadoras con palas gigantes, operarios con palas de mano y una flota de aeronaves que arrojaron miles de litros (galones) de agua y retardante del fuego ayudaron a limitar el avance de las llamas a un par de miles de hectáreas (acres), una pequeña parte de su explosiva propagación del mes pasado y su menor avance en dos semanas.
“Las cosas se están poniendo claramente en la dirección correcta para nosotros”, señaló Dean Gould, supervisor del Servicio Forestal de EU.
La sección noreste del inmenso incendio de Sierra Nevada seguía a unos pocos kilómetros de South Lake Tahoe y de la frontera de Nevada, pero las autoridades dijeron que no habían logrado avances significativos en varios días y que no cambiaron las líneas de contención en las secciones más grandes de su perímetro.
Con casi un tercio del incendio rodeado, las autoridades permitieron que más gente regresase a sus casas en los frentes oeste y norte el viernes por la tarde.
El incendio sigue considerado como una amenaza para más de 30.000 viviendas, negocios y otros inmuebles.