Nueva York.- El presidente Donald Trump ha abierto un nuevo frente en su guerra arancelaria, apuntando a las películas hechas fuera de Estados Unidos.
Trump publicó en su plataforma Truth Social que ha autorizado al Departamento de Comercio y a la Oficina del Representante Comercial de EU imponer un arancel del 100% “a cualquier y todas las películas que entren a nuestro país y que sean producidas en tierras extranjeras”.
“La industria cinematográfica en Estados Unidos está muriendo rápidamente”, escribió, quejándose de que otros países “están ofreciendo todo tipo de incentivos para atraer” a cineastas y estudios. “Este es un esfuerzo concertado por otras naciones y, por lo tanto, una amenaza a la seguridad nacional. ¡Es, además de todo esto, mensajería y propaganda!”.
Se desconoce cómo podría implementarse un arancel de este tipo sobre producciones internacionales. Es común que tanto películas grandes como pequeñas incluyan producción en EU y en otros países. Cintas de gran presupuesto como la próxima “Mission: Impossible – The Final Reckoning”, por ejemplo, se graban en distintas partes del mundo.
Los programas de incentivos han influido en el lugar en donde se filman las películas, lo que ha hecho que cada vez se graben menos películas en California y más en otros estados y países con incentivos fiscales favorables, como Canadá y el RU.