Amorío con Clinton fue “abuso de poder”

Nueva York.- La expasante de la Casa Blanca Monica Lewinsky aseguró que la aventura que conllevó al fallido proceso de destitución contra el entonces presidente Bill Clinton no fue violencia sexual pero sí “constituyó un flagrante abuso de poder”.

Lewinsky escribió en la edición de marzo de Vanity Fair que ella está impresionada por el valor auténtico de las mujeres que han confrontado “creencias e instituciones arraigadas”.

La expasante dijo que lloró recientemente cuando una dirigente del movimiento #MeToo le dijo: “Siento mucho que tú estuviste tan sola”.

Lewinsky dijo que le han diagnosticado estrés postraumático por haber sido “aislada y marginada públicamente” y elogió al movimiento “#MeToo” por ofrecer “la seguridad que deriva de la solidaridad”.

“Hay muchos más hombres y mujeres con opiniones e historias que necesitan ser escuchadas antes que la mía. (Incluso hay algunas personas que creen que mis experiencias en la Casa Blanca no tienen cabida en este movimiento, debido a que lo que pasó entre Bill Clinton y yo no fue ataque sexual, aunque ahora reconocemos que constituyó un flagrante abuso de poder)”, escribió Lewinsky.

“Ahora, a los 44 años, estoy comenzando (solo comenzando) a considerar las implicaciones de la diferencia de poder que era tan inmensa entre un presidente y una pasante de la Casa Blanca”, dijo Lewinsky.

“Pero es... muy, muy complicado. Él fue mi jefe. Él era el hombre más poderoso del planeta. Él tenía 27 años más que yo, con bastante más experiencia de vida como para ser sensato. Él estaba en ese entonces, en el pináculo de su carrera, mientras que para mí ése era mi primer trabajo después de la universidad», agregó.

“Nada de lo que mencionado arriba me libra de mis responsabilidades por lo ocurrido. Todos los días lo lamento”, puntualizó Lewinsky.