LA PAZ.- Ante la demora en el embarque de la vacuna Sputnik V a Bolivia, de las que Rusia ha enviado 750.000 dosis de un total contratado de 5,2 millones, el país euroasiático mandó dos millones de pastillas de su antiviral Avifavir para tratar el COVID-19.
“El Avifavir es efectivo para evitar que los casos moderados no se agraven. Es un medicamento caro. Los dos millones de pastillas garantizan 50.000 tratamientos que han costado 10,8 millones de dólares y serán distribuidas gratuitamente”, dijo el viceministro de Comercio Exterior, Benjamín Blanco, a la televisora estatal.
De amplio uso en terapia intermedia, el precio del Avifavir se disparó en el mercado negro hasta siete veces su valor.
Las autoridades realizan redadas por evitar su venta ilegal a través de las redes sociales.
Hasta junio debieron llegar al menos tres millones de dosis de Sputnik V, según el contrato suscrito en diciembre.
Las autoridades no informaron las razones de la demora del proveedor. El fin de semana llegaron otras 100.000 unidades de la primera dosis.
El Ministerio de Salud debió ampliar a tres meses la aplicación de la segunda dosis de esa vacuna.