Las huelgas contra la reforma de las pensiones en Francia van a seguir teniendo consecuencias en los próximos días en el transporte, con vuelos anulados y el parón progresivo de las refinerías, que se añaden a otros paros que continúan, como en la recogida de basuras de ciudades como París.
La Dirección General de la Aviación Civil (DGAC) anunció este lunes en un comunicado que ha pedido a las compañías que, de cara al martes y al miércoles, anulen un 20 % de sus programas de vuelos en el aeropuerto parisino de Orly y en el de Marsella.
Esas cancelaciones por la huelga de controladores aéreos, que se prolonga de forma ininterrumpida con más o menos intensidad desde hace más de una semana, ya ha supuesto hoy la supresión del 30 % de los vuelos en Orly y un 20 % en Marsella.
Una situación similar se vive en los ferrocarriles, puesto que se han anulado un 20 % de los trenes de alta velocidad (TGV), un 40 % de los otros trenes de largo recorrido, un tercio de los regionales y, en los cercanías de París, entre uno y dos tercios según las líneas.
El ministro de Transportes, Clément Beaune, ha confirmado en una entrevista con la emisora de radio France Info que hay perturbaciones en las seis refinerías del país y la compañía TotalEnergies ha confirmado que de las suyas no está saliendo nada de carburante.
Según los sindicatos, el parón de los aprovisionamientos y las convocatorias de huelga van a paralizar la actividad en todas ellas en los próximos días.
Beaune ha insistido en que se han "tomado medidas de anticipación", en particular se han llenado depósitos de combustible en el exterior de las refinerías que sirven para aprovisionar las gasolineras.
Además, el ministro ha advertido de que "si hace falta" obligarán a la vuelta al trabajo de huelguistas para "evitar un bloqueo económico y de la circulación", aunque esa es "una solución de último recurso" que el Gobierno no querría tomar.
El hecho es que en ciertas zonas del país hay gasolineras que se han quedado sin algún tipo de carburante: hasta un 17 % en el departamento de Marsella, un 4 % a nivel nacional.
El paro en la recogida de basuras en diferentes ciudades lleva dos semanas consecutivas en la mitad de los 20 distritos de París donde corre a cargo de un servicio municipal (en la otra mitad se encargan empresas subcontratadas que han seguido trabajando) con miles de toneladas de residuos en la calle.
Desde que el Gobierno decretó la obligación de la vuelta al trabajo el miércoles por la tarde por razones de salubridad, las cosas han evolucionado muy lentamente, con rumores de que los trabajadores hacen lo mínimo, en medio de un pulso político entre el Ejecutivo del presidente, Emmanuel Macron, y la alcaldesa socialista, Anne Hidalgo.
Todos los sindicatos han convocado para el próximo jueves una jornada de huelgas y manifestaciones, la novena desde el inicio del movimiento contra la reforma de las pensiones adoptada por decreto el pasado día 16.
Tras recurrir al artículo 49.3 de la Constitución para aprobar su proyecto de ley sin someterlo al voto de los diputados por miedo a no reunir una mayoría suficiente, el Gobierno de Macron se enfrenta esta tarde a dos mociones de censura con un resultado incierto, aunque lo más probable es que ninguna prospere.