La cancillería francesa anunció hoy que anuló los dos pasaportes diplomáticos que poseía un expolémico guardaespaldas del presidente francés Emmanuel Macron, que está siendo investigado por diversas corruptelas, y provocó una fuerte crisis de gobierno en Francia.
En un comunicado, el Ministerio francés de Asuntos Extranjeros, afirmó que “decidió lanzar el procedimiento de invalidar los pasaportes diplomáticos” del exguardaespaldas de Macron, Alexandre Benalla, quien presuntamente los usó fraudulentamente, cuando ya no trabajaba en la seguridad del jefe de Estado.
La cancillería explicó que procedió a la anulación luego de constatar que el guardaespaldas no “restituía los pasaportes” pese a las demandas que le fueron formuladas.
Según la fuente, la gestión fue solicitada por la presidencia de Francia a la cancillería.
Hace dos días, la Fiscalía de París abrió una investigación por “abuso de confianza” contra el exguardaespaldas del presidente francés, Emmanuel Macron, prolongando una polémica abierta hace meses que ha afectado severamente a la imagen de Macron, reportaron este lunes fuentes judiciales.
La fiscalía abrió la investigación preliminar contra Alexandre Benalla a petición del ministro francés de Asuntos Extranjeros, Jean Yves le drian.
El canciller francés presentó la víspera la denuncia porque según medios franceses Benalla no devolvió y continuó utilizando para viajes a Israel y a países africanos dos pasaportes diplomáticos que se le habían concedido cuando trabajaba en la seguridad del presidente Macron.
El caso ha puesto de nuevo en tela de juicio a la presidencia francesa que ha tenido que desmentir que Benalla continúe trabajando en misiones secretas y que afirmó desconocer que utilizaba sus antiguos pasaportes diplomáticos.
La oposición política y la prensa francesa han arremetido contra Macron por el caso pese a que el presidente ha negado conocer el uso que su exguardaespaldas hacía de los documentos.
Benalla fue investigado ya previamente por haber participado ilegalmente en la represión de una manifestación en París. El caso provocó su despido y un escándalo sin precedentes para el presidente Emmanuel Macron.
El exencargado de seguridad de Macron fue interrogado en el marco del caso por una comisión del Senado francés y por otra de la Asamblea nacional (cámara de diputados) y provocó la mayor crisis de gobierno del presidente en su primer año y medio de mandato hasta el estallido de las protestas de los "chalecos amarillos" el pasado 17 de noviembre.