Washington.- Los negociadores del Congreso anunciaron anoche un acuerdo para evitar otro cierre parcial del gobierno y financiar la construcción de nuevas barreras en la frontera con México, superando un estancamiento sobre inmigración que amenazaba con arruinar las conversaciones.
Los republicanos estaban desesperados por evitar otro cierre gubernamental que afectara su imagen. En un principio accedieron a la asignación de mucho menos dinero para el muro fronterizo que los 5.700 millones de dólares que exigía el presidente Trump para construirlo, y se arreglaron por casi 1.400 millones de dólares, de acuerdo con asesores legislativos.
Eso significa 88 kilómetros (55 millas) de nueva valla fronteriza -no muro de concreto-, pero mucho menos que los 344 kilómetros (215 millas) que la Casa Blanca exigía el pasado diciembre. La barrera sería construida en el Valle del Río Grande, en Texas.
“Llegamos a un acuerdo en principio”, afirmó el republicano Richard Shelby, presidente de la Comisión de Asignaciones Presupuestarias del Senado, rodeado por un grupo bipartidista de legisladores de ambas cámaras.
“Nuestro personal está encargándose de todos los detalles”, dijo la demócrata Nita Lowey, presidenta de la Comisión de Asignaciones Presupuestarias de la Cámara de los Representantes.
Los detalles no se darán a conocer oficialmente hasta el martes.
Shelby había suspendido las conversaciones el fin de semana debido a las exigencias demócratas para que el gobierno limitara la cantidad de migrantes que pueda detener, pero los demócratas cedieron terreno en ese tema el lunes.
Al preguntarle si Trump respaldará el acuerdo, Shelby dijo:
“Creemos, a partir de nuestras conversaciones con ellos y el margen de maniobra que nos han proporcionado, que lo respaldarán. Ciertamente esperamos que así sea”. concluyó.