Bangkok.- Las protestas en Myanmar contra la junta militar continuaron este lunes a pesar de la brutal represión y tuvieron su colofón en un aplauso masivo de cinco minutos en honor a los jóvenes y las guerrillas étnicas por su oposición al golpe de Estado del 1 de febrero.
Una de las movilizaciones más concurridas del día se produjo en Mandalay, donde cientos de jóvenes y estudiantes salieron a la calle, algunos de ellos protegidos con cascos y chalecos antibala para protegerse de los disparos de las fuerzas de seguridad.
En Rangún, más de un centenar de personas vestidas de negro celebraron una sentada en recuerdo de las víctimas cuyas fotos, junto a globos y flores, portaban en las manos.
A las 564 muertes registradas hasta el momento se suman al menos 2.667 detenidos, entre los que pueden figurar pronto unos 60 de artistas, entre ellos, actores y cantantes, contra los que se han emitido órdenes de arresto.
Las protestas culminaron cuando miles de personas de todo el país aplaudieron desde sus ventanas y balcones a los jóvenes que se juegan la vida en las protestas y a las guerrillas étnicas, que han mostrado en los últimos días su oposición a la junta militar.
Las guerrillas étnicas han cobrado mayor protagonismo en las últimas semanas y diez de ellas, firmantes en 2015 del alto el fuego con el Ejército de Myanmar expresaron su apoyo al movimiento democrático.
Los grupos rebeldes demandaron al mando castrense “el inmediato cese de las violaciones masivas tales como disparar y matar civiles desarmados” y “la liberación inmediata y sin condiciones de todas las personas detenidas”.
A éstos se suman tres de los principales grupos étnicos armados, Ejército de Arakan, el Ejército de Liberación Nacional Taang y el Ejército de la Alianza Democrática Nacional de Myanmar.