MADRID.- El gobierno de España aprobó el martes un amplio plan para aliviar el problema de la vivienda del país, una de las principales vulnerabilidades políticas del presidente del Gobierno Pedro Sánchez de cara a las elecciones del próximo año.
Los altos precios de viviendas y alquileres están dejando a muchos españoles fuera del mercado, pese a un reciente auge económico. Los ingresos no han estado a la par de los precios. Analistas señalan que el turismo y el crecimiento demográfico urbano impulsado por la inmigración han tensionado aún más la oferta.
El nuevo plan, valorado en 7.000 millones de euros (, triplica la inversión del gobierno en vivienda pública durante los próximos cuatro años. Garantiza que la vivienda subvencionada no pueda reclasificarse al cabo de unos años. También incluye ayudas para jóvenes inquilinos y compradores de vivienda.
“Es un paso relevante. Por primera vez en décadas hay una apuesta presupuestaria seria”, declaró Raluca Budian, directora asociada del Observatorio de Vivienda Digna de Esade.
Cerca del 40% del dinero se destinará a aumentar la oferta de vivienda pública, de la que España carece en comparación con la media europea.