Arabia Saudí difumina línea entre terrorismo y libertad de expresión en redes, advierte Amnistía

EL CAIRO (EFE).- Amnistía Internacional (AI) denunció hoy que un tribunal penal especializado en casos de terrorismo de Arabia Saudí ha sentenciado a una quincena de personas a entre 10 y 45 años de cárcel por manifestar sus opiniones en redes sociales, una práctica que ha ido en aumento en el último año.

En un comunicado, la organización indicó que el Tribunal Penal Especializado saudí ha hecho uso de "disposiciones imprecisas de las leyes contra el delito cibernético y el terrorismo que equiparan la expresión pacífica y la actividad en línea con el 'terrorismo' para enjuiciar a estas personas".

Es el caso de Salma al Shehab y Noura al Qahtani, dos mujeres saudíes que fueron condenadas en 2022 a 34 y 45 años de cárcel respectivamente por abogar por los derechos de las mujeres en Twitter.

La sentencia de Al Qahtani es, según Amnistía, la condena más larga jamás impuesta contra una mujer saudí por "expresar pacíficamente su opinión en línea".

Amnistía relaciona este "dramático aumento en la duración de las sentencias de prisión" con el nombramiento, en junio de 2022, de Awadh al Ahmari como nuevo presidente del Tribunal Penal Especializado.

Según Naciones Unidas, Al Ahmari formó parte de la delegación enviada por las autoridades saudíes a Estambul en octubre de 2018 para supuestamente limpiar la evidencia del asesinato y del desmembramiento del periodista y disidente Jamal Khashoggi en el consulado de Arabia Saudí.

Asimismo, Amnistía también denunció que las autoridades saudíes se han infiltrado en "al menos una empresa de redes sociales" con el objetivo de "obtener información ilegal sobre disidentes y controlar la información que se difunde sobre el reino en línea".

Y es que el pasado diciembre, un tribunal de Estados Unidos condenó a un ex administrador de Twitter, identificado como Ahmed Abouammo, por "acceder, monitorear y transmitir información confidencial y sensible que podría usarse para identificar y ubicar a usuarios de Twitter de interés para la familia real saudí".

Amnistía Internacional recordó que la represión en redes sociales es "solo una herramienta" de las autoridades saudíes para silenciar a los disidentes, y apuntó que hasta este mes de febrero la organización ha documentado 67 casos de personas procesadas por "ejercer sus derechos de libertad de expresión".