Arabia Saudí ejecuta a un acusado de espionaje y eleva a 23 los ajusticiados en 2023

EL CAIRO (EFE).- Un ciudadano saudí fue ejecutado este martes en Arabia Saudí tras haber sido condenado a la pena capital por "espionaje con un Estado enemigo" e introducir armas de contrabando "para llevar a cabo su plan terrorista", lo que eleva a 23 la cifra de ajusticiados en lo que va de año en el país.

"Ejecutada la pena de muerte contra un criminal condenado por espionaje con un Estado enemigo; quien además salió del reino de forma ilegal y se reunió en uno de los campamentos de ese país, donde se entrenó con armas y explosivos", informó el Ministerio del Interior saudí en un comunicado en Twitter.

La nota, que no especifica el "Estado enemigo" al que se refiere ni indica fechas de los hechos o aporta detalles del juicio, detalló que el hombre "regresó al reino e introdujo objetos y armas de contrabando para recibir entrenamiento militar y llevar a cabo su plan terrorista para desestabilizar la seguridad" del país.

El comunicado identificó al ciudadano ejecutado como Ahmed ben Ali al Badr, quien recibió la aplicación de su pena "en la zona oriental" del país, si bien no especificó la ciudad donde se llevó a cabo.

Esta muerte eleva en lo que va de 2023 a 23 el número de reos ejecutados entre saudíes y residentes condenados por asesinato, tráfico de drogas, sodomía o terrorismo, en su gran mayoría en marzo.

La Organización Europea-Saudí para los Derechos Humanos (ESOHR) denunció a principios de abril que una de esas ejecuciones fue la primera que se realiza en 14 años durante el mes sagrado musulmán de ramadán, en el que habitualmente no se aplican las condenas a muerte, sino, por el contrario, se indulta a decenas de reos.

La ONG pro derechos humanos saudí ALQST denunció a inicios de mayo que al menos nueve jóvenes corren peligro de ser ejecutados en Arabia Saudí por delitos que presuntamente cometieron cuando eran menores de edad, ocho de ellos relacionados con el terrorismo.

En 2022, la cifra total de ejecuciones fue de 147, lo que convierte al reino árabe en uno de los que más ajusticiamientos lleva a cabo en el mundo, junto a países como China, Irán o Egipto.