BUENOS AIRES.- Ante el preocupante rebrote de casos de nuevo coronavirus en Argentina y la presencia de las variantes de Gran Bretaña y Brasil en el país, el gobierno del presidente Alberto Fernández aplica una serie de medidas que restringen la circulación y refuerzan los controles sanitarios.
Las medidas, puestas en vigor en momentos en que la vacunación transcurre lentamente, incentivan el trabajo de forma remota, prohíben el ingreso al país a través de los pasos fronterizos terrestres y reprograman o cancelan el arribo de vuelos internacionales.
El Ejecutivo incrementó el alerta ante el aumento paulatino de contagios y la detección de 45 casos de las variantes del Reino Unido y de Manaos -de mayor grado de contagiosidad- en la capital argentina, la populosa provincia de Buenos Aires y los distritos de Córdoba, Tucumán y Santiago del Estero.
Según un comunicado del Ministerio de Ciencia y Técnología, que tiene a su cargo el análisis de las muestras para secuenciar el genoma del COVID, algunos de los casos detectados “corresponden a individuos sin antecedentes de viaje ni contacto estrecho con viajeros”.