Morton, Misisipi.- Agentes federales de inmigración allanaron el miércoles siete plantas procesadoras de pollo en Mississippi y arrestaron a 680 empleados, en su mayoría latinos, en la operación más grande de su tipo en al menos una década.
Alrededor de 600 agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus iniciales en inglés) ingresaron a las plantas operadas por cinco compañías y establecieron un perímetro para evitar que los empleados huyeran del lugar.
En Morton, ubicada unos 65 kilómetros (40 millas) al este de la capital Jackson, los trabajadores arrestados fueron suficientes para llenar tres autobuses — dos de hombres y uno de mujeres — en la planta de Koch Foods Inc.
Las personas arrestadas fueron trasladadas a un hangar militar para ser procesadas por violaciones migratorias. Alrededor de 70 familiares, amigos y residentes los despidieron entre gritos de: “¡Déjenlos ir! ¡Déjenlos ir!”. Poco después llegaron dos autobuses más.
Un niño de 13 años de padres guatemaltecos no pudo contener el llanto mientras se despedía de su madre, empleada en Koch. Algunos de los trabajadores intentaron huir a pie, pero fueron capturados.
Matthew Albence, director interino del ICE, dijo a The Associated Press el miércoles durante una entrevista en Pearl, a poca distancia de la planta de Koch, que las redadas podrían ser las mayores de la historia en un lugar de trabajo en un solo estado. Al preguntarle sobre las redadas que coincidieron con la visita del presidente a El Paso, Albence dijo: “Esta es una operación a largo plazo que se ha estado realizando”. Dijo que los operativos tienen una “neutralidad racial” y se basan en evidencia de residencia ilegal.