Los arrestos fueron resultado de una investigación de tres años.
La investigación, conocida como la Operación Narconetas, se centró en tres organizaciones de tráfico de drogas que supuestamente transportaban grandes cantidades de cocaína, metanfetamina y heroína desde México hasta el área metropolitana de Los Ángeles y otros lugares en Estados Unidos.
Las autoridades decomisaron unos 385 kilogramos de metanfetamina, casi una tonelada de cocaína, unos 42 kilos de heroína, más de 22 kilos de marihuana y un millón 420 mil dólares.
La investigación de la Fuerza de Ataque de Los Ángeles fue dirigida por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), en asociación con la Administración para el Control de Drogas.
Los objetivos de la fuerza de ataque fueron identificar a narcotraficantes de alto nivel, desarticular y desmantelar las organizaciones de tráfico de drogas y sus actividades delictivas.