La caída podría reflejar una tendencia estacional o que la política de “tolerancia cero” del presidente Donald Trump de enjuiciar a los adultos que hayan ingresado ilegalmente en el país ha tenido un efecto disuasivo.
Aunque los arrestos rebasaron en más del doble los 16.077 de junio de 2017, la aguda declinación respecto de la primavera podría restar fuerza al discurso del gobierno de Trump sobre una frontera en crisis.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP por sus iniciales en inglés), que incluye a la Patrulla Fronteriza, declinó hacer declaraciones sobre las cifras con el argumento de que no lo hace sino hasta que se hayan hecho públicas “para garantizar la congruencia y la precisión”.
El gobierno anunció a principios de mayo que todas las personas que ingresaran ilegalmente, incluidos adultos con menores, serían procesadas penalmente. La separación de más de 2.000 niños de sus padres suscitó indignación a nivel internacional y Trump canceló esa medida el 20 de junio, cuando ordenó que las familias inmigrantes permanecieran juntas.