Así es Sarah Mullally, mujer al frente del arzobispado de Canterbury

Mullally combina su experiencia en salud y teología para liderar la Iglesia anglicana en un momento clave.

CIUDAD DE MÉXICO, marzo 26 (EL UNIVERSAL).- El miércoles anterior quedó marcado como una fecha clave para la Iglesia anglicana. Ese día, Sarah Mullally

asumió públicamente como la nueva arzobispa de Canterbury

, convirtiéndose en la primera mujer

en ocupar el máximo liderazgo espiritual de esta institución.

La ceremonia

se realizó en la histórica Catedral de Canterbury, donde cerca de dos mil asistentes presenciaron el juramento. Entre ellos estuvieron el primer ministro Keir Starmer, así como el príncipe William, príncipe de Gales y Catherine, princesa de Gales.
La llegada de Mullally se da tras la salida de Justin Welby, quien dejó el cargo en noviembre de 2024 en medio de críticas por su manejo de un escándalo relacionado con agresiones físicas y sexuales.
Aunque Mullally ya había sido designada, la ceremonia de marzo representó su presentación pública como líder espiritual en funciones.
Dame Sarah Elisabeth Mullally, nacida el 26 de marzo de 1962 en Woking, tiene un perfil poco convencional dentro de la jerarquía religiosa. Antes de su vida eclesiástica, desarrolló una sólida carrera en el ámbito de la salud como enfermera.
Se formó en la South Bank University y trabajó en el Hospital de St Thomas, donde obtuvo experiencia clínica y académica. Más adelante, alcanzó uno de los cargos más altos en el sistema sanitario británico al convertirse en directora de enfermería del Servicio Nacional de Salud, siendo la persona más joven en ocupar ese puesto.
En el ámbito personal, Sarah Mullally está casada con Eamonn Mullally, un arquitecto informático de origen irlandés. La pareja tiene dos hijos, Liam y Grace.
Su transición hacia la vida religiosa comenzó a finales de los años 90, cuando inició estudios teológicos en el St Augustine's College of Theology y en la Universidad de Kent. Posteriormente, fue ordenada dentro de la Iglesia de Inglaterra, iniciando así su camino en el ministerio.
Con el paso de los años, Mullally ocupó distintos cargos pastorales y académicos. Fue rectora en Sutton, profesora de ética y tesorera en la Catedral de Salisbury.
En 2015 marcó otro hito al ser consagrada obispa en la Catedral de Canterbury, en una ceremonia encabezada por Justin Welby. Junto con Rachel Treweek, se convirtió en una de las primeras mujeres en alcanzar este rango en ese recinto.
Ese mismo año también fue la primera mujer en dirigir un servicio de ordenación dentro de la Iglesia de Inglaterra, reflejando los cambios graduales en una institución históricamente dominada por hombres.
La nueva arzobispa de Canterbury es considerada una figura con posturas abiertas dentro de la Iglesia anglicana. Se ha identificado como feminista y ha expresado posiciones favorables hacia la inclusión de la comunidad LGBT+, así como el derecho a decidir en temas de aborto, aunque también se ha descrito como provida.