Bangkok, Tailandia.- La contagiosa variante delta ha encendido todas las alarmas en Asia, donde países que habían gestionado con éxito la pandemia ven con temor un nuevo rebrote, mientras que el Sudeste Asiático ya sufre sus estragos con cifras récord de contagios y muertes.
El vasto continente, que ha permanecido casi en su totalidad con las fronteras selladas desde el principio de la pandemia, cuenta en general con un bajo nivel de vacunación comparado con otras regiones del mundo.
CHINA
Tras meses de tranquilidad y casi sin registrar contagios, ls alarmas saltaron al registrarse en julio nuevos positivos en la ciudad de Nankín, que causaron más de 600 casos en las últimas semanas en diferentes puntos del país.
Entre las 144 localidad consideradas ahora de riesgo se encuentra la ciudad de Wuhan, primer epicentro que tuvo la pandemia y que llevaba desde junio de 2020 sin presentar casos por transmisión local, o la capital, Pekín, que ha impuesto restricciones de entrada a la ciudad y limitado aforos en espacios cerrados.
COREA DEL SUR
Corea del Sur, uno de los países que mejor ha controlado la propagación del patógeno, apenas lleva registrados unos 4.900 casos, desde que se detectara por primera vez la variante delta en octubre.
Sin embargo, unos 1.900 han sido notificados tan solo en los últimos siete días, lo que, según las autoridades, indica que será la variante predominante en las próximas semanas.
JAPÓN
Japón afronta desde mediados de julio su cuarta y mayor ola de contagios, causada sobre todo por la propagación de la variante delta, que representa en torno al 90 % de los nuevos contagios.
Este jueves se rebasaron por primera vez los 15.000 casos diarios en el país, un tercio de ellos en Tokio, que acoge los Juegos Olímpicos en un formato burbuja que implica la ausencia de público y férreas restricciones para todos sus participantes.
Mientras que en el Sudeste Asiático, la irrupción de la variante delta con la vacunación todavía en sus fases iniciales ha provocado las peores crisis hasta el momento, en especial en Indonesia, convertida en epicentro mundial del coronavirus en las últimas semanas, con más de 104.000 muertes.
Malasia y Tailandia alcanzaron su número más alto de contagios en un día, con más de 20.000 casos en cada país.