Asiste Piñera a oración ecuménica por Chile

El presidente chileno Sebastián Piñera asistió hoy a la Oración Ecuménica por el Pueblo de Chile que se realizó en la Catedral Metropolitana de Santiago con la asistencia de las máximas autoridades del país.

El mandatario, que asumió esta víspera el mando del país, comenzó la jornada en el presidencial Palacio de La Moneda con una reunión del comité político de ministros, tras lo cual anunció que había aceptado la renuncia del general director de la militarizada policía de Carabineros, Bruno Villalobos.

A continuación, el gobernante se tomó la fotografía oficial con el gabinete de ministros y subsecretarios, subió al despacho presidencial y luego salió rumbo a la Catedral, trayecto que realizó en un coche descubierto y donde recibió los honores de las Fuerzas Armadas y Carabineros.

En el templo católico, Piñera fue recibido con aplausos por parte de los presentes, tras lo cual comenzó la ceremonia ecuménica con la participación de miembros de las iglesias Católica, Luterana, Anglicana, Evangélica y Ortodoxa, entre otras, además de representantes de musulmanes y judíos.

En su intervención, el arzobispo de Santiago, cardenal Ricardo Ezzati, dijo que los chilenos están llamados a hacer de este país “un hogar para todos” y agregó que “elevamos nuestra oración” para estimular el compromiso asumido de gobernar a Chile.

“Para usted señor presidente, y para todos aquellos y aquellas que han asumido la misión de servir, invocamos la fuerza y la sabiduría que procede de Dios, la fortaleza y templanza”, indicó el religioso.

Recordó las palabras del Papa Francisco en su reciente visita a Chile, cuando recordaba “cuán esencial es para lograr la justicia y la paz saber leer el corazón de la gente, saber escucharla y, así, aprender a servirla mejor”.

Ezzati puntualizó que el inicio del nuevo gobierno es una “ocasión propicia para renovar el propósito de trabajar con tesón y luchar frente a tantos desafíos que afectan y hacen sufrir a quienes aún viven al margen del bienestar, en la periferia de la sociedad”.

El arzobispo de Santiago citó a un experto mundial en economía que el año pasado “denunciaba el escándalo que significa el hecho que los ocho hombres más ricos del mundo son poseedores de la misma cantidad de dinero que deben repartirse tres mil 600 millones de pobres”.

Recalcó que “el país no puede cerrar los ojos frente a quienes reclaman digna y pronta atención de salud, a los privados de libertad, los adultos mayores, a los miles de migrantes en busca de horizontes mejores y, de forma especial, frente a nuestros hermanos mapuches y de otros pueblos originarios”.

Finalizada la ceremonia, la última vinculada a las actividades del cambio de mando presidencial de la víspera, Piñera regresó al Palacio de La Moneda, donde sostendrá su primer consejo de gabinete en horas de la tarde.