Asociación de prensa denuncia control "étnico" en visita del príncipe Guillermo a Israel

Agentes israelíes impidieron la entrada de un periodista de origen albanés

El príncipe Guillermo se reunió con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu / Foto: AP

JERUSALÉN.- Un periodista de The Associated Press se vio impedido el martes de cubrir una visita del príncipe Guillermo de Gran Bretaña a la residencia oficial del primer ministro de Israel luego que agentes israelíes de seguridad lo interrogaron sobre su religión y origen étnico.

Nebi Qena, productor de televisión de la AP para Israel y los territorios palestinos, fue retenido a la entrada de la residencia por 45 minutos, lo que le forzó a perderse el evento, mientras que otros periodistas fueron autorizados a ingresar.

La Asociación de la Prensa extranjera en Israel (FPA) condenó la prohibición de acceso al periodista de AP "tras un grave caso de control (de seguridad) étnico".

El productor, un nacional albano acreditado por la agencia estadounidense Associated Press (AP) que reside en Israel desde hace tres años, fue reiteradamente preguntado por los guardias de seguridad por su "extracción".

Qena es un albanés de Kosovo y ciudadano albanés. Ha trabajado para la AP durante 10 años, incluyendo tres en Jerusalén.

Dijo que fue interrogado por guardias de seguridad sobre su “origen étnico”. Sus colegas de la AP en la escena y en el buró en Jerusalén fueron interrogados por asistentes de Netanyahu sobre la religión de Qena y si era musulmán, cuando trataban de conseguirle acceso.

"El productor se había registrado al evento con anterioridad y se recibieron garantías de la oficina del primer ministro de que se le permitiría entrar. También era el reportero del 'pool' para medios extranjeros", con lo que debía proveer las imágenes al resto de agencias y medios.

"El productor y el cámara de AP llegaron a la residencia del primer ministro dos horas y media antes del evento, para poder pasar los controles de seguridad", aunque el periodista albano no los superó y se le impidió trabajar.

"The Associated Press condena esta clara etiquetación étnica y religiosa de un periodista de la AP y llama a la oficina del primer ministro a cesar esas prácticas prejuiciosas inmediatamente”, dijo Lauren Easton, directora de relaciones con los medios de la AP.

La FPA condenó "con severidad este comportamiento desgraciado e indefendible del personal de seguridad de la oficina del primer ministro. Desafortunadamente, este es solo el último de una larga lista de comportamientos ofensivos y sin precedentes del personal de seguridad, incluidas preguntas personales y cacheos y órdenes de desnudarse a periodistas que tratan de cubrir las noticias", aseguró la asociación.

El organismo pidió que la oficina de Netanyahu "se disculpe", y al duque de Cambridge que su oficina lamente este comportamiento ofensivo: "suficiente es suficiente", dice el escrito.

La oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu se disculpó más tarde y dijo que fue “un error humano”.

Los problemas de la prensa extranjera con la seguridad del primer ministro son habituales y estos han denunciado en múltiples ocasiones que son sometidos a controles exhaustivos que les impiden o les hacen llegar tarde a las coberturas, pese a estar debidamente acreditados y, en muchos casos, trabajando en el país desde hace años.

Con información de AP y EFE