Damasco, Siria.- El presidente de Siria Bashar Assad felicitó el lunes a sus tropas por sus recientes avances en el noroeste del país que consolidaron su control en la provincia de Alepo, y prometió continuar con su campaña militar para alcanzar el triunfo total “tarde o temprano”.
Assad, quien rara vez aparece en público, dijo en un discurso televisado que la capital provincial de Alepo, que alguna vez fuera el eje económico del país, “resurgirá más fuerte que antes”.
“Esta liberación no significa el fin de la guerra, y no significa el fin de las conspiraciones ni el fin del terrorismo o la rendición de nuestros enemigos”, dijo Assad, sentado detrás de un escritorio de madera y con anteojos.
El discurso se realizó en medio de un avance militar en el noroeste de Siria que ha desatado una catástrofe humanitaria que, según el director de la Oficina de Coordinación Humanitaria de la ONU Mark Lowcock, “ha alcanzado un nivel horrendo”.
Lowcock dijo que más de 900.000 personas, en su mayoría mujeres y niños, han sido desplazados desde el 1 de diciembre.
En las últimas semanas, las tropas del gobierno con respaldo de aeronaves rusas han capturado más de 1.500 kilómetros cuadrados en el noroeste, consolidando su control en la provincia de Alepo.