Assange, cerca de la extradición

Corte británica de apelaciones avala que el fundador de WikiLeaks sea enviado a EU

Londres, Ing.- Una corte de apelaciones británica abrió la puerta el viernes a la extradición de Julian Assange a Estados Unidos al anular el fallo de un tribunal inferior según el cual la salud mental del fundador de WikiLeaks era demasiado frágil para soportar el sistema judicial estadounidense.

El Tribunal Superior de Justicia determinó que las garantías estadounidenses eran suficientes para asegurar que Assange recibirá un trato humanitario y ordenó a una juez de primera instancia que enviase el pedido de extradición a la Secretaría de Interior para su revisión. El departamento, que supervisa la aplicación de la ley en Gran Bretaña, tendrá la decisión final sobre el traslado.

“No hay ningún motivo por el que este tribunal no deba aceptar las garantías que dicen que tendrá”, señaló el fallo de la corte. “No hay base alguna para suponer que Estados Unidos no ha dado las garantías de buena fe”.

Desde que WikiLeaks comenzó a publicar documentos secretos hace más de una década, Julian Assange se ha vuelto un objeto de críticas y veneración.

Algunos lo ven como un peligroso revelador de secretos que puso en peligro las vidas de informantes y otros que ayudaron a Estados Unidos en zonas de guerra. Otros dicen que WikiLeak ha arrojado luz sobre actividades ilícitas oficiales que los gobiernos querían mantener en secreto.

Barry J. Pollack, un abogado de Assange en Estados Unidos, dijo que la decisión del viernes es “sumamente perturbadora” y mencionó denuncias infundadas de que Washington planeó secuestrar a su representado.

“La corte británica tomó su decisión sin considerar si la extradición es apropiada cuando Estados Unidos presenta cargos contra él que pudieran resultar en décadas en prisión, por el hecho de que él reportó información veraz sobre asuntos importantes como las guerras en Irak y Afganistán”, dijo.

Julian Assange, de 50 años, está detenido en la prisión de alta seguridad de Belmarsh, en Londres. Sus partidarios se congregaron en el exterior de tribunal el viernes con pancartas que pedían su liberación.