Atacan centro de migrantes en capital libia

Se reporta la muerte de al menos 44 personas, en su mayoría sudaneses y marroquíes

Bengasi, Libia.- Un ataque aéreo a un centro de detención para migrantes en la capital de Libia causó al menos 44 muertos y más de 130 heridos en la madrugada del miércoles, dijo la misión de  la ONU en el devastado país.

El incidente casi seguramente planteará nuevas preocupaciones sobre la política de la Unión Europea de aliarse con las milicias del país norteafricano para impedir que los migrantes crucen el Mar Mediterráneo, lo que a menudo los deja a merced de brutales traficantes de personas o varados en sórdidos centros de detención cerca de las líneas del frente.

El ataque alcanzó un taller con armas y vehículos y un hangar adyacente donde estaban retenidos unos 150 migrantes, en su mayoría sudaneses y marroquíes, de acuerdo con dos migrantes que hablaron con The Associated Press bajo condición de anonimato por temor a represalias.

Los migrantes dijeron que tres o cuatro personas salieron ilesas y alrededor de 20 resultaron heridas. El resto fallecieron, apuntaron indicando que el número de víctimas mortales final podría ser mucho mayor.

Según la ONG Médicos Sin Fronteras, en la celda destruida había 126 migrantes. El coordinador médico del grupo en Libia, Prince Alfani, dijo que sus equipos visitaron las instalaciones apenas unas horas antes del ataque. Los sobrevivientes temían por sus vidas, agregó pidiendo el desalojo inmediato de este tipo de centros.

La UE llamó a las autoridades libias a proteger mejor a los inmigrantes a raíz del ataque.

En una declaración el miércoles, el máximo diplomático de la Unión Europea y dos comisionados de políticas deploraron el “trágico y traumático ataque” y dijeron que resalta “la extrema y vulnerable situación de los migrantes atrapados en la espiral de violencia del país”.

Al menos 6.000 migrantes de Eritrea, Etiopia, Somalia y Sudan, entre otros países, están encerrados en docenas de centros de detención que están gestionados por milicias acusadas de tortura y otros abusos. La mayoría fueron detenidos por guardias costeros financiados y formados por la Unión Europea mientras intentaban cruzar el Mediterráneo para llegar a Europa.