Ataque en Noruega apunta a terrorismo

El autor de la brutal agresión con arco y flechas es un danés converso al islam radicalizado

Copenhague.- El ataque protagonizado el miércoles con un arco y flechas por un danés converso al islam radicalizado, que mató a cinco personas e hirió a tres en Kongsberg (suroeste de Noruega), apunta a atentado terrorista, revelaron las autoridades noruegas.

La Policía ha confirmado que el agresor tiene 37 años, es residente en esa localidad y radicalizado, pero no que haya actuado por motivos terroristas, mientras los servicios de inteligencia (PST) sí han señalado en esa dirección.

“Los hechos ocurridos en Kongsberg apuntan por el momento a un atentado terrorista, pero será la investigación, conducida por la policía del distrito suroeste, la que determinará qué los motivó”, consta en un comunicado del PST.

La inteligencia noruega ha resaltado que se trata de alguien que estaba bajo su radar y que ese tipo de ataques al azar en lugares públicos son típicos de fundamentalistas islámicos.

La Policía da por seguro que el atacante actuó solo y ha confirmado que usó más armas en el ataque, pero duda de su motivación real, algo que puede estar relacionado con el historial del agresor, al que varios medios noruegos han identificado como Espen Andersen Bråthen.

Bråthen colgó en internet dos vídeos en el año 2017, en los que lanzaba amenazas en noruego y en inglés y afirmaba su condición de musulmán, según declaró hoy al diario “Nettavisen” un amigo suyo, que fue quien advirtió entonces a la policía.

El miércoles pasado, las autoridades recibieron el aviso sobre un hombre con un arco y flechas que se movía por el centro de Kongsberg, y cinco minutos después varios agentes tuvieron contacto con él, pero logró escapar después de dispararles.

Fue en la media hora siguiente hasta su detención que la policía cree que el individuo, que recorrió una amplia zona del centro de la ciudad, mató a cuatro mujeres y un hombre, de entre 50 y 70 años, e hirió a tres personas, según la última actualización.

En la operación de captura se movilizaron 22 patrullas, helicópteros y policías de cuerpos especiales llegados de la capital, mientras la policía pedía a los residentes que no salieran de sus casas.

“Hoy empezamos a darnos cuenta cuando pulsamos el ambiente en la ciudad. Creo que todos están paralizados y todo parece un poco irreal”, declaró  la afligida Kari Anne Sand, alcaldesa de esta localidad noruega, de unos 28.000 habitantes.