Mueren 2 cascos azules de ONU en emboscada en Sudán del Sur

El ataque ocurrió en la zona remota de Pajut, estado de Jonglei, donde la misión de la ONU opera para mantener la paz.

YUBA, Sudán del Sur (AP) — Dos cascos azules de Naciones Unidas murieron cuando hombres armados emboscaron una patrulla que se dirigía a una zona remota de Sudán del Sur el lunes, según la Misión de la ONU en la nación africana.

Ataque armado a patrulla de UNMISS en Jonglei

Otros siete resultaron heridos en el ataque —tres cascos azules, dos miembros de la policía sursudanesa y dos empleados civiles de la misión— , indicó la misión conocida como UNMISS en un comunicado. Los dos cascos azules fallecidos eran de Etiopía, dijo el portavoz de la ONU Stéphane Dujarric.

La misión señaló que desplegó una "Fuerza de Reacción Rápida" para asegurar la zona y apoyar la respuesta de emergencia tras el ataque. La patrulla se dirigía a la zona de Pajut, en el estado de Jonglei, cuando fue atacada.

Reacciones y contexto del conflicto en Sudán del Sur

"Esa violencia mortal dirigida contra el personal de UNMISS, que presta servicio para apoyar la paz en Sudán del Sur, es inaceptable", declaró Anita Kiki Gbeho, jefa de la UNMISS, en el comunicado.

Los asesinatos elevan a nueve el número de cascos azules muertos a manos de milicias desde el 1 de enero, dijo Dujarric.

Subrayó que los ataques contra cascos azules de la ONU pueden constituir crímenes de guerra conforme al derecho internacional.

La violencia es generalizada en Sudán del Sur, donde las tropas gubernamentales han estado enfrentando a combatientes y milicias leales al líder opositor Riek Machar, quien fue suspendido el año pasado como vicepresidente tras enfrentar cargos de traición y otros delitos que, según él, tienen motivaciones políticas. Los ataques contra cascos azules son poco frecuentes.

Un acuerdo de paz de 2018 entre el presidente Salva Kiir y Machar, quien se encuentra bajo arresto domiciliario, se ha derrumbado, lo que ha generado temores de un retorno a una guerra civil a gran escala.

Entre enero y julio se reportaron más de 450 incidentes de violencia contra trabajadores humanitarios y bienes, más del doble de la cifra registrada en el mismo periodo del año pasado, según datos de la ONU.

El conflicto se intensificó en diciembre, cuando fuerzas opositoras tomaron puestos avanzados del gobierno en Jonglei. El gobierno ha llevado a cabo una contraofensiva desde enero con bombardeos aéreos y asaltos terrestres, pese a un compromiso oficial con el acuerdo de paz.

Estados Unidos ha instado a que haya conversaciones entre Kiir y Machar. A comienzos de este año pidió "medidas urgentes para sostener la paz y mitigar el riesgo de guerra civil mediante un retorno inmediato al diálogo entre las partes del acuerdo de paz de 2018".