Dubái, EAU.- Irán disparó el jueves más misiles contra Israel y algunos países del golfo Pérsico, aun cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la amenaza de Teherán estaba casi eliminada.
Irán respondió desafiando al discurso de Trump, en el que el estadounidense afirmó que la acción militar de Estados Unidos había sido tan decisiva que “uno de los países más poderosos... realmente ya no es una amenaza”.
Un portavoz del ejército de Irán, el teniente coronel Ebrahim Zolfaghari, insistió en que Teherán mantiene reservas ocultas de armas, municiones e instalaciones de producción. Dijo que las instalaciones atacadas hasta ahora por los bombardeos estadounidenses son “insignificantes”.
Poco antes de que Trump comenzara su discurso —en el que dijo que los “objetivos estratégicos centrales” estadounidenses “están cerca de completarse”— se escucharon explosiones en Dubái mientras sus defensas antiaéreas trataban de interceptar una andanada de misiles iraníes.
Menos de media hora después de que el presidente terminara su discurso, Israel dijo que su ejército también intentaba interceptar misiles entrantes. Las sirenas de alerta se activaron en Baréin, sede de la 5ta Flota de la Marina de Estados Unidos, inmediatamente después del discurso.
Los ataques de Estados Unidos e Israel continuaron en todo Irán el jueves, con bombardeos reportados en múltiples ciudades.
Los medios estatales iraníes informaron que los ataques contra el puente B1, que aún estaba en construcción, mataron a ocho personas e hirieron a 95. Citando a autoridades en la provincia de Alborz, reportaron que las víctimas se habían reunido bajo el puente ya lo largo de la ribera del río por el Día de la Naturaleza.