El presidente de Colombia, Gustavo Petro, hizo este martes dos graves denuncias que revelan el actual clima político de violencia en el país, a un par de meses de la elección del candidato que lo sucederá en el poder.
Petro aseguró en un Consejo de Ministros, que llevó a cabo en Montería -a unos 725 kilómetros al norte de Bogotá, zona azotada por inundaciones- que retrasó su llegada anoche a esa capital por cuenta de un supuesto plan para atentar en su contra.
Además, dijo que se puso al descubierto una trama para sembrar drogas en el vehículo oficial en el que se movilizaba, que tenía la intención de afectar su reunión del pasado 3 de febrero con Donald Trump en Washington.
"Tengo que confesar que vengo en dos días, no en brazos del amor, sino escapándome de que me maten, por eso anoche no pude llegar dos horas porque no podía aterrizar en donde dije que había que aterrizar", afirmó el mandatario, durante el Consejo de Ministros, transmitido en la tarde de este martes por canales de divulgación de Presidencia.
Petro aseguró que se descubrió que había una amenaza para atacar con disparos el helicóptero en el que se movilizaba y que debía aterrizar en la víspera en Montería, razón por la cual su equipo de seguridad cambió la ruta de llegada a esa ciudad.
"Entonces cogimos el mar abierto cuatro horas y llegué a donde no tenía que llegar, pero llegué y vengo así", informó.
El jefe de Estado dijo además que un general de la Policía, del que no dio su nombre, tenía el propósito de hacer un montaje en su contra, mediante la siembra de drogas en el vehículo oficial que lo transporta, con el propósito de sabotear su reunión con Trump.
"Hay un general que ordené retirar de la Policía; alguien le dio la orden extraña para ponerme sustancias psicoactivas en el carro y destruir la reunión con Trump de alguna manera. Ya se destituyeron varios", afirmó el mandatario, sin precisar fechas ni dar nombres; tampoco informó si estos dos casos son investigados por las autoridades.
Petro sostiene que existe una "nueva junta del narcotráfico" que busca terminar con su vida desde que asumió el poder en 2022. En este supuesto complot estarían involucrados narcotraficantes que operan desde el extranjero y guerrilleros liderados por Iván Mordisco, jefe de las disidencias de las FARC. La tensión en la zona de Córdoba se intensificó tras el anuncio de una "cacería" contra alias "Chiquito Malo", cabecilla del Clan del Golfo, coordinada entre Petro y Trump.