Atribuyen a disidentes de ETA robo de armas y críticas internas

Un grupo de disidentes de la organización separatista Patria Vasca y Libertad (ETA) habría robado armas de los últimos depósitos escondidos en Francia que controlaban, ante su inconformidad por cómo se lleva el proceso de disolución.

De acuerdo con medios locales, el grupo denominado ATA (Amnistía eta Askatasuna) estaría detrás del robo cometido en abril del año pasado, antes de que mediadores internacionales recibiera un arsenal como parte del desarme comprometido por ETA.

La semana pasada ETA hizo llegar a las autoridades francesas cajas con 24 armas cortas, 500 detonadores electrónicos, munición de nueve milímetros y de calibre 38, temporizadores, cordón detonante, matrículas falsas e vehículos y otros artefactos.

De acuerdo con los reportes atribuidos a fuentes de lucha antiterroristas citados por la cadena de radio Ser, esta última entrega es parte de ese material robado en 2017 por los disidentes. Faltan unas 60 pistolas que ETA trata de recuperar para entregarlas en Francia.

El Correo Vasco, que también citó a expertos de la lucha antiterrorista y conforme a un recuento del Memorial de Víctimas del Terrorismo, argumenta que el faltante son 40 pistolas y 300 kilos de explosivos.

Los reportes señalan que estos disidentes son personas del brazo político de ETA, apoyados por algunos presos, que reclaman que el final de la organización se enfoque en conseguir la amnistía y que no tienen interés en volver a la lucha armada.

La difusión de la existencia de un grupo de disidentes, que no han confirmado abiertamente las autoridades españolas y francesas, se da tres días antes de que ETA anuncie el final de la organización, en un acto programado en el País Vasco francés (sur del país galo).