Mataram, Indonesia.- Al menos 98 personas fallecieron por un sismo que sacudió el domingo la isla turística de Lombok, en Indonesia, y se dejó sentir en la vecina Bali, dijeron las autoridades el lunes, añadiendo que los rescatistas aún no llegaron a las zonas más afectadas por lo que la cifra de víctimas mortales podría aumentar.
El papa Francisco manifestó su tristeza por lo sucedido.
Algunas zonas seguían incomunicadas y las labores de rescate se vieron obstaculizadas por la caída de puentes, apagones eléctricos y carreteras bloqueadas por escombros.
El temblor, con una magnitud de 7,0 según las autoridades indonesias y de 6,9 de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), se produjo a primera hora de la tarde del domingo a una profundidad de 10,5 kilómetros en la parte norte de Lombok.
“La gente entró en pánico y se dispersó por las calles, y los edificios y casas que habían quedado dañados por el anterior sismo quedaron más dañadas y colapsaron”, manifestó Sutopo.
El terremoto provocó una alerta de tsunami y atemorizó a residentes, que abandonaron sus casas para ponerse a salvo en tierras más altas, especialmente en Lombok Norte y en Mataram, la capital de la provincia de Nusa Tenggara Occidental. El aviso se desactivo el domingo y solo se registraron pequeñas olas.
Miles de personas estaban intentando abandonar la isla, señaló describiendo el ambiente como sombrío y aterrador.
Según Sutopo, entre los fallecidos no había turistas locales ni extranjeros y anunció que se movilizaron tres barcos para evacuar a la gente.