Aumenta la tensión en Kosovo

Serbios étnicos vuelven a concentrarse tras enfrentamientos con las fuerzas de la OTAN

Zvecan, Kosovo.- Cientos de personas de etnia serbia se congregaron el miércoles en una ciudad del norte de Kosovo, días después de los enfrenamientos que dejaron 30 soldados de la misión de mantenimiento de paz liderada por la OTAN y más de 50 serbios heridos, lo que avivó el temor a la reanudación de los sangrientos conflictos en la región y llevó a la alianza militar occidental a enviar tropas adicionales.

Los serbios étnicos reiteraron que quieren que la policía especial de Kosovo y los funcionarios de etnia albanesa, a quienes califican de alcaldes “falsos”, se marchen del norte del país. Después, la multitud desplegó una gigantesca bandera serbia.

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, instó a “todas las partes a tomar medidas de inmediato para reducir las tensiones”, y calificó la violencia contra los soldados de la KFOR de “inaceptable!”.

La confrontación comenzó la semana pasada luego de que funcionarios de etnia albanesa, elegidos en una votación boicoteada mayoritariamente por los serbios, entraron en los edificios municipales, escoltados por la policía kosovar, para asumir sus puestos.

Cuando los serbios trataron de impedírselo, la policía disparó gases lacrimógenos para dispersarlos. 

En Zvecan, los enojados serbios se enfrentaron el lunes a la policía y, más tarde, a las tropas lideradas por la OTAN, que trataban de asegurar la zona.

Desde un foro de seguridad internacional en Bratislava, Eslovaquia, el primer ministro kosovar, Albin Kurti, dijo que la policía del país no aceptará las exigencias de los serbios de retirarse por completo, pero dejó la puerta abierta a la celebración de elecciones locales anticipadas.

“Mientras siga habiendo una turba violenta en el exterior de los edificios municipales, debemos tener nuestras unidades especiales”, apuntó. “Si hubiese habido protestas pacíficas para pedir elecciones anticipadas, habrían llamado mi atención y quizás considerase ese pedido”.

Serbia puso a todo su ejército en estado de máxima alerta y envió más tropas a la frontera con Kosovo.

Mientras Washington y la mayoría de los países de la UE reconocen a Kosovo como estado, Belgrado cuenta con el respaldo de Rusia y China en su rechazo. 

Los funcionarios occidentales han criticado enérgicamente tanto a las autoridades kosovares por presionar para la toma de posesión de los nuevos alcaldes, como a los serbios por la violencia.