El número de bajas ha ascendido por el hallazgo de nuevos cadáveres bajo los escombros, donde aún trabajan los equipos de rescate, y el Observatorio no descarta que crezca porque todavía hay desaparecidos y heridos graves.
El ataque tuvo como objetivo del cuartel de la organización yihadista Soldados del Cáucaso situado en la calle 30 de la urbe de Idleb.
Todavía se desconoce el origen de la explosión, que no se sabe si fue causada por la detonación de un coche bomba o el impacto de un proyectil lanzado desde un avión.
La facción Soldados del Cáucaso, de tendencia salafista, está integrada, sobre todo, por milicianos chechenos y en el pasado ha colaborado con la exfilial siria de Al Qaeda.
La provincia de Idleb está controlada casi totalmente por el Organismo de Liberación del Levante (alianza creada en torno a la antigua rama de Al Qaeda) y otras agrupaciones armadas que luchan contra las fuerzas leales al presidente sirio, Bachar al Asad.