Pete Hegseth no asistió a reunión de ministros OTAN en Bruselas

La OTAN presentó Arctic Sentry para contrarrestar influencias rusas y chinas en el Ártico, integrando maniobras nacionales.

BRUSELAS (AP) — Los aliados europeos en la OTAN dejaron de lado el jueves las preocupaciones de que Estados Unidos haya dado un paso atrás en su papel de liderazgo en la mayor organización de seguridad del mundo, lo que los dejaría a ellos y a Canadá con la mayor parte de la carga de defender Europa.

Ausencia de EE.UU. en reunión clave de la OTAN

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, no asistió el jueves a la reunión de ministros de Defensa en la sede de la alianza militar en Bruselas. Su ausencia se produjo después de que el secretario de Estado, Marco Rubio, se saltó la última reunión de ministros de Exteriores de la OTAN en diciembre.

Es raro que enviados del gobierno de Estados Unidos falten a una reunión del principal órgano de toma de decisiones de la organización, el Consejo del Atlántico Norte, a nivel ministerial, y más aún que se ausenten de dos reuniones seguidas. En lugar de Hegseth, fue el subsecretario de Defensa, Elbridge Colby.

"Lo siento por él, se está perdiendo una buena fiesta", comentó a los periodistas la ministra de Exteriores de Islandia, Þorgerður Katrín Gunnarsdóttir. "Por supuesto, siempre es mejor que los ministros asistan, pero no lo describiría como una mala señal".

"No estoy decepcionado", afirmó por su parte el ministro de Defensa de Alemania, Boris Pistorius. "Cada uno de nosotros tiene una agenda llena. Y una vez el ministro de Defensa estadounidense está aquí y otra vez no, así que es su decisión y son sus obligaciones las que tiene que cumplir".

Cambios en la defensa europea y nuevas iniciativas de la OTAN

Cómo han cambiado los tiempos

Cuando le preguntaron cuál era el propósito de la OTAN en sus inicios en 1949, se decía que el primer secretario general de la alianza, el general y diplomático británico Lord Hastings Ismay, respondió: "Mantener a los estadounidenses dentro, a los rusos fuera y a los alemanes abajo".

Hoy en día, Alemania está dando un paso al frente. Después de que Rusia invadió Ucrania hace cuatro años, prometió gastar 100.000 millones de euros (118.000 millones de dólares) para modernizar sus fuerzas armadas en los próximos años.

Una parte importante del trabajo del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, es mantener a los estadounidenses dentro.

"Tienen que ocuparse del mundo entero. Esto es Estados Unidos", declaró Rutte a los periodistas antes de presidir la reunión. "Lo acepto totalmente, estoy de acuerdo con ello".

"Siempre han insistido de manera constante en que Europa haga más, que Canadá haga más, que se ocupe más de la defensa del territorio de la OTAN, por supuesto en coordinación con Estados Unidos", señaló.

Eso significa más gasto europeo en armas convencionales y defensa, mientras Estados Unidos garantiza la disuasión nuclear de la OTAN.

Pero persisten las dudas, y no se pueden descartar sorpresas por parte del gobierno de Trump. Los aliados aún se preguntan si se retirarán más tropas de Estados Unidos de Europa.

"Para mí, lo más importante es la política de no sorpresas que se ha acordado entre el secretario general de la OTAN y Estados Unidos", manifestó el ministro de Defensa de Holanda, Ruben Brekelmans.

Dar un paso atrás

Al menos públicamente, el gobierno de Trump está haciendo mucho menos en la OTAN. Hace un año, Hegseth advirtió que las prioridades de seguridad de Estados Unidos estaban en otra parte y que Europa tendría que cuidarse a sí misma, y a Ucrania en su lucha contra la invasión a gran escala de Rusia.

Las armas y el dinero enviados a Ucrania durante el mandato del presidente Joe Biden ya se agotaron con Trump. Los aliados europeos y Canadá están obligados ahora a comprar armas a Estados Unidos para donarlas.

Los respaldos occidentales de Ucrania también se reunían en la OTAN el jueves para impulsar más apoyo militar. Un esquema defendido con orgullo por el Pentágono durante el gobierno de Biden, el Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania, ahora lo presiden Reino Unido y Alemania.

El secretario británico de Defensa, John Healey, anunció que Reino Unido proporcionaría "medio millón de libras adicionales (682 millones de dólares) en defensa aérea urgente para Ucrania". Suecia tiene la intención de financiar la compra de más armas estadounidenses. Holanda enviará más simuladores de vuelo para ayudar a los pilotos de combate ucranianos a entrenarse para volar aviones F-16.

En un comunicado, mientras tanto, 16 exembajadores estadounidenses y altos mandos militares que sirvieron en la OTAN emitieron una defensa conjunta de la organización.

"Si Estados Unidos se retirara de la OTAN, o disminuyera su utilidad al erosionar la confianza entre los aliados, el resultado inmediato no sería un ´dividendo de paz´", dijeron. En cambio, resultaría en mayores costos, mayores riesgos y una pérdida de influencia y legitimidad de Estados Unidos.

En un discurso a los ministros, el subsecretario Colby expuso una visión de una nueva alianza —una "OTAN 3.0"— que, dijo, sería más "equilibrada, creíble y arraigada en la fuerza compartida y el realismo".

"Los tiempos están cambiando, y debemos adaptarnos", expresó el enviado estadounidense.

Mientras Estados Unidos defiende su territorio, "intereses en nuestro hemisferio" y el Indo-Pacífico, dijo, "se deduce que Europa debería aportar la preponderancia de las fuerzas necesarias para disuadir y, si es necesario, derrotar la agresión convencional en Europa".

Lanzamiento de Arctic Sentry y seguridad en el Ártico

Arctic Sentry

El único "resultado concreto" de la reunión del jueves fue el anuncio de que la OTAN lanzaría Arctic Sentry, su respuesta a las preocupaciones de seguridad de Estados Unidos en el alto norte, y un intento de disuadir a Trump de tratar de apoderarse de Groenlandia.

En apariencia, está dirigido a contrarrestar las actividades o la influencia rusas y chinas en la región ártica.

Pero Arctic Sentry es, esencialmente, un cambio de marca. Maniobras nacionales ya en marcha en la región, como las que realizan Dinamarca y Noruega, se incorporarán bajo el paraguas de la OTAN y quedarán supervisadas por el jefe militar de la organización.

No es una operación ni una misión de la OTAN a largo plazo.

Dinamarca, Francia y Alemania participarán en las "actividades militares" que se desarrollen bajo Arctic Sentry, pero no han dicho de qué manera. Es probable que Finlandia y Suecia se involucren. Bélgica está considerando qué papel podría desempeñar.

Sigue sin estar claro qué papel, si acaso, asumirá Estados Unidos.

"No puede ser simplemente más por parte de Estados Unidos", declaró el embajador estadounidense ante la OTAN, Matthew Whitaker, antes de la reunión del jueves. "Necesitamos aliados capaces, que estén listos y sean fuertes, que puedan aportar recursos a todas estas áreas de nuestra seguridad colectiva".

Las renovadas amenazas de Trump el mes pasado de anexionar Groenlandia —un territorio semiautónomo de Dinamarca, un aliado de la OTAN— han sacudido profundamente al resto de la alianza. El papel principal de la OTAN es defender el territorio de sus 32 Estados miembros, no socavarlo.

Los aliados europeos y Canadá esperan que Arctic Sentry y las conversaciones en curso entre el gobierno de Trump, Dinamarca y Groenlandia permitan a la OTAN dejar atrás la disputa y centrarse en la verdadera prioridad de seguridad de Europa: la guerra de Rusia en Ucrania.