El gobierno de Austria anunció hoy que cerrará siete mezquitas y expulsará a unos 40 imanes que reciben financiación exterior -supuestamente desde Turquía- por difundir ideas extremistas y adoctrinar a menores de edad.
La decisión se tomó tras una investigación por la aparición de unas imágenes en las que un grupo de niños recreaba con uniformes militares -posando incluso como cadáveres amortajados con banderas turcas- la batalla de Galípoli, desarrollada en suelo turco durante la Primera Guerra Mundial.
Las imágenes desataron una gran debate público en Austria sobre las ideas y los valores que se impartían en algunas mezquitas de la asociación austro-turca ATIB, que cuenta con imanes cuyos sueldos son sufragados por Turquía.
El gobierno cerrará una mezquita nacionalista turca en Viena y disolverá un grupo llamado Comunidad Religiosa Árabe, que gestiona seis templos, indicó el viernes el canciller conservador Sebastian Kurz.
"Las sociedades paralelas, el islam político y el extremismo no tienen cabida en Austria", declaró en una rueda de prensa en Viena Sebastian Kurz.
Las medidas se basan en una ley de 2015 que, entre otras cosas, impide a las comunidades religiosas recibir fondos del extranjero.
Sobre las mezquitas que se cerrarán en distintos lugares del país -cuatro en Viena, dos en la región de Alta Austria y una en Carintia- pesa la acusación de difundir ideas ultranacionalistas turcas, unidas a una lectura muy conservadora de los principios islámicos.
ATIB, que cuenta con unos 100 mil miembros, pasa por una asociación muy próxima al islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) del presidente turco Recep Tayyip Erdogan.
Las autoridades austríacas han comenzado a investigar a 40 imanes que podrían ser expulsados por violar la ley austríaca que prohíbe recibir fondos desde el exterior.
Se están revisando los permisos de residencia de unos 40 imanes contratados por la organización a disolver, que supervisa mezquitas turcas en Austria, indicó el ministro del Interior, Herbert Kickl.
En dos casos ya se han revocado los permisos, señaló el ministro, mientras que otros cinco imanes vieron rechazada su solicitud inicial de permiso de residencia.
En 2015 el Parlamento aprobó una ley que prohíbe cualquier financiación extranjera de los predicadores y los lugares de culto musulmanes para limitar la influencia foránea sobre la comunidad islámica austríaca.
"En Austria existe la libertad religiosa", aseguró el vicecanciller austríaco, el ultranacionalista Heinz-Christian Strache.
"Por eso es importante que ese principio no sea utilizado para el adoctrinamiento político", agregó.
El gobierno austríaco anunció recientemente una iniciativa legal para prohibir el velo islámico para niñas en jardines de infancia y escuelas primarias para evitar su posible discriminación y garantizar la igualdad de oportunidades.
En Austria viven alrededor de medio millón de musulmanes -en su mayoría de origen turco y bosnio-, lo que representa el seis por ciento de la población de un país de mayoría católica.