Avanza brote de ébola en Congo

Sigue creciendo, con 1,307 personas infectadas y 377 fallecidas en tres provincias

KINSASA, Congo.- Grupos de la oposición y de la sociedad civil protestaron el martes por la nueva prohibición en la República Democrática del Congo para realizar manifestaciones públicas y concentraciones masivas en la capital y en otras zonas mientras avanza un brote de ébola en el este del país, al afirmar que la decisión busca limitar la libertad de expresión.

La decisión anunciada el fin de semana mientras se produjo el brote de un tipo de ébola sin tratamiento ni vacuna aprobadas sigue creciendo, con 1.307 personas infectadas y 377 fallecidas en tres provincias del este del país. Podría ser el peor brote de ébola hasta ahora.

El Ministerio del Interior indicó el sábado que las concentraciones y manifestaciones estaban prohibidas en las provincias de Kinshasa, Tshopo, Haut-Uele y Bas-Uele, a medida que aumentan los temores de que el brote se extienda a nuevas zonas. Ninguna de las provincias tiene casos confirmados.

Por separado, el alcalde de Goma, la ciudad más grande del este del Congo y ahora bajo el control del grupo rebelde M23 respaldado por Ruanda, también prohibió el lunes las concentraciones públicas y las manifestaciones, incluidas las celebraciones vinculadas a eventos deportivos. El Congo participa en su primer Mundial en más de medio siglo.

La oposición política ha denunciado la prohibición de considerarla inconstitucional. Prince Epenge, portavoz de la coalición Lamuka, ha señalado que la medida busca impedir una manifestación prevista en la capital, Kinsasa, a comienzos de julio. La protesta es contra los cambios constitucionales propuestos que permitirían al presidente Felix Tshisekedi postularse para un tercer mandato.

Organizaciones de la sociedad civil también condenaron la prohibición en un comunicado el lunes, al citar la libertad de expresión y la libertad de reunión.

En un discurso televisado anoche, Tshisekedi anunció un plan de respuesta de 319 millones de dólares al brote de ébola, y pidió a la población respetar las directrices sanitarias, reportar casos sospechosos y no ceder ante la desinformación. No abordó directamente las prohibiciones.

“El ébola no es ni un rumor ni una fuente de vergüenza”, declaró el mandatario. “Es una emergencia sanitaria que exige responsabilidad, solidaridad y verdad”.

Trabajadores de la salud han reportado escepticismo y ataques por parte de residentes en las zonas afectadas de las provincias de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur.