Roma.- El barco humanitario “Alan Kurdi”, con 64 migrantes a bordo desde el pasado miércoles, pidió hoy a Malta que le permita el desembarco de estas personas en mención, entre ellas dos niños y una embarazada, después de que Italia les haya negado un puerto seguro.
La embarcación, de la ONG alemana Sea Eye, está cerca de la isla de Malta, en el Mediterráneo central, adonde ha llegado después de que se impidiera el acceso a la cercana isla italiana de Lampedusa.
Las autoridades italianas permitían el desembarco de dos madres con sus dos hijos, de uno y seis años, pero estas se negaron a abandonar el barco y separarse del resto de sus familias.
La nave “Alan Kurdi”, que toma su nombre del niño sirio ahogado en 2015, puso rumbo hacia Malta para protegerse del empeoramiento de las condiciones del mar y porque en las próximas horas necesitará proveerse de alimentos y otros bienes de primera necesidad.
“El clima se está poniendo duro. Esperamos que las mentes políticas se calmen rápidamente y hagan lo que es humano, proteger la vida humana”, publicó hoy la organización en Twitter, junto a una petición de “ayuda” al primer ministro maltés, Joseph Muscat.