CIUDAD DEL VATICANO.- El papa León XIV bautizó el domingo a 20 bebés en la capilla Sixtina bajo el techo decorado con frescos de Miguel Ángel, continuando con una tradición anual que marca el final del período navideño en el Vaticano.
En su primera ceremonia bautismal como papá, León celebró el don de la fe divina para los niños, y dijo que da sentido al regalo de la vida.
“Cuando sabemos que algo es esencial, inmediatamente lo buscamos para aquellos que amamos. ¿Quién de nosotros, de hecho, dejaría a un recién nacido sin ropa o alimento, esperando a que ellos elijan crecer cuando cómo vestirse y qué comer?” afirmó el pontífice.
“Queridos, si la comida y la ropa son necesarias para vivir, la fe es más que necesaria, porque con Dios, la vida encuentra la salvación”, expresó.
El pontífice administró personalmente el sacramento del bautismo a los bebés, que son hijos de empleados del Vaticano que trabajan en la Santa Sede. La celebración marca el día de la fiesta que recuerda el bautismo de Jesús en el río Jordán.