LOS ÁNGELES.- Cuando los mandatarios del continente se reúnan esta semana en Los Ángeles para la Cumbre de las Américas, es probable que el foco de atención se desvíe de la implementación de cambios en las políticas sobre temas en común —la migración, el cambio climático y la inflación galopante— y pase a centrarse en algo atractivo para Hollywood: el drama de la alfombra roja.
El presidente mexicano López Obrador encabeza una lista de líderes que amenazan con quedarse en casa para protestar por la exclusión de la cumbre por parte de Estados Unidos de los gobernantes autoritarios de Cuba, Nicaragua y Venezuela, ante lo cual algunos expertos dicen que el evento podría convertirse en un motivo de bochorno para el presidente estadounidense. Algunos demócratas progresistas han criticado al gobierno por ceder a la presión de los exiliados cubanos del estado de Florida y excluir a la Cuba socialista, que asistió a las dos últimas cumbres.
El gobierno estadounidense insiste en que Biden esbozará en Los Ángeles su visión para un “futuro sostenible, sólido y equitativo” en el hemisferio, Castañeda dijo que es evidente, por los forcejeos de última hora en torno a la lista de invitados, que América Latina no es una prioridad para el presidente de Estados Unidos.